Para la fiscalía no hay dudas sobre la existencia de los hechos
El fiscal Maximiliano Hairabedián afirmó ayer que ya "no hay dudas" sobre la existencia de los hechos que se están juzgando en la causa que tiene como principales imputados a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, acusados de cometer delitos de lesa humanidad durante la ultima dictadura militar.
En declaraciones a Télam, Hairabedián indicó que en el tiempo que lleva el juicio, desde el 2 de julio "para la fiscalía, las pruebas que se han presentado han sido bastante concluyentes y claras, creemos que no hay ninguna duda, y a esta altura nadie tiene ninguna duda sobre la existencia de los hechos" que se están juzgando.
En relación a la marcha del proceso que se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1), Hairabedián indicó que "está bien, el juicio ha tenido un buen ritmo, hay que tener en cuenta que ya se han tomado más de 100 testimonios los que ya están terminando y calculo que en muy poco tiempo van a empezar los alegatos", lo que se estima será el 16 de noviembre.
Más adelante, al referirse a las declaraciones ampliatorias de los imputados que se realizaron hoy, el fiscal señaló que "están dentro del derecho de los imputados de declarar cuantas veces quieran, como lo establece el Código Penal".
En ese sentido señaló que "en algunos casos declaran puntualmente sobre los hechos, como ha sucedido hoy", al referirse a la declaración del imputado Enrique Pedro Mones Ruiz, que se refirió al asesinato del preso político Raúl `Paco´ Bauducco, ocurrido el 5 de julio de 1976 en el patio de
No obstante señaló que también estuvo el caso de otro de los imputados, Adolfo Alsina "donde tanto la fiscalía como las querellas, hemos planteado que divaga, o como se dice vulgarmente se va por las ramas, lo cual no está permitido por el código, pero forma parte del procedimiento y está en su derecho a defensa decir lo que consideren conveniente".
Durante la audiencia, amplió su declaración el acusado Juan Eduardo Molina, quien negó los hechos que se le imputan, y dijo que le "resulta difícil entender esta situación", y añadió que está en el banquillo de los acusados "por el solo hecho de haber prestado servicios en el Departamento de Informaciones", de la policía (D2), reconocido como un centro clandestino de detención y torturas.
Al finalizar su declaración, el imputado acusó a los testigos que lo incriminaron de tener un "libreto direccionado, teatralizando las situaciones", tras lo cual hizo uso del derecho a negarse a responder las preguntas que pudieran hacerles, tanto el tribunal como las partes querellantes y la fiscalía.
Luego, amplió su declaración, el acusado Osvaldo César Quiroga quien señaló que el suyo se trata de un "caso político", y que en el caso que del que se le acusa (los asesinatos de los detenidos especiales Miguel Hugo Vaca Narvaja, Arnaldo Toranzo y Gustavo de Breuil, ocurridos el 12 de agosto de 1976 en un supuesto intento de fuga), "hay un entorno que no tiene elementos directos con el hecho que se me imputa".
En ese sentido, Quiroga señaló que era "imposible" que los detenidos hayan intentado fugarse, tal como lo había informado en aquella oportunidad un comunicado emitido por el III Cuerpo publicado en medios periodísticos de la época, al tiempo que se consideró un "chivo expiatorio" del ejército.
Luego de los testimonios, el TOF1 dispuso pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo martes a las 9.30, donde se receptaran los testimonios de dos médicos, y las ampliaciones de las declaraciones de los imputados, Miguel Angel Gómez y Yamil `El Turco´ Yabour.
Por su parte, para el 2 de noviembre, el tribunal tiene previsto realizar las inspecciones oculares a