Comenzó la transformación en salud mental
Pese a que los radicales firmaron el despacho unánime que emitió la comisión de Salud de la Unicameral, ayer su presidente, el legislador Hugo Pozzi, solicitó retirarlas porque aseguró que “carece de legitimidad” el procedimiento legislativo ante las modificaciones que se le hicieron a último momento a dicha iniciativa.
En el mismo sentido la legisladora radical Norma Poncio se mostró en contra del artículo que prohíbe la creación de manicomios porque aseguró que “hace muchos años que por ley los manicomios no existen en la provincia”.
Asimismo y al igual que la kirchnerista Silvia Rivero, se refirió al articulado que dispone que la medicación se administrará exclusivamente con fines terapéuticos y nunca como castigo manifestando que “¿cuándo se ha aplicado una medicación como castigo? La medicación fortalece aspectos psicoterapéuticos”, a lo que Rivero agregó que dicho apartado es ilegal porque “vuelve a prohibir lo que ya está prohibido”.
Quien tampoco acompañó el proyecto del Ejecutivo provincial es el legislador José Maiocco del bloque Unión Vecinal Federal por ser “insuficiente e inaplicable” ya que no están dadas las condiciones edilicias y de infraestructura para poder aplicarla.
Por su parte el legislador de Unión por Córdoba y presidente de la comisión de Salud, Norberto Podversich manifestó que “debo enorgullecerme como médico y político de un proyecto que alcanza la trascendencia de la reforma del ‘18”.
Entre otros puntos la normativa prohíbe la creación de manicomios o instituciones de internación prolongada, públicos o privados, enfocando los servicios a la salud mental en hospitales generales para un abordaje intrahospitalario, ambulatoria y de manera articulada y en red con los centros de atención primaria y las instituciones monovalentes dedicadas a este tipo de salud.
De esta manera se introduce el criterio de desmanicomialización, descentralización y desinstitucionalización que significa dejar los encierros en hospitales psiquiátricos sólo para los casos agudos y promover internaciones más cortas, fortaleciendo la red de salud mental mediante la estrategia de la atención primaria de la salud.
La iniciativa contempla la promoción, la prevención y la atención oportuna de la salud mental de la población, entendida como el desarrollo integral de las personas, su realización como individuos y sujetos sociales, integrados en sus ámbitos familiares, comunitarios, institucionales y sociales.
En este sentido el proyecto persigue, entre otros, el objetivo de garantizar el acceso de la población, sin ningún tipo de exclusión, a la atención en salud mental, a través de servicios adecuados, integrados y conducidos por expertos en esta problemática.
Para promover la vigencia del goce del derecho humano a la salud mental en cualquiera de sus formas la iniciativa dispone la creación del Consejo Consultivo para
Las funciones del Consejo son instar a la correcta aplicación de esta ley a través de acciones de control, estudios de campo, reuniones institucionales, tareas de promoción; realizar propuestas de modificación legislativa en este tema o aquellos relacionados indirectamente.
El proyecto de ley también crea el Comité Intersectorial Permanente, que persigue el objetivo de abordar en forma conjunta e integrada las problemáticas encuadradas en la ley que afectan a las poblaciones como la discapacidad, adicciones, violencia familiar, etcétera.
Para cumplir con todo lo propuesto en esta iniciativa, la planificación sanitaria transformará paulatinamente las instituciones y servicios de salud mental que existen actualmente, y creará nuevas instituciones y programas como Hospitales de Día, Casa de Medio Camino, Talleres protegidos artístico culturales, programas de rehabilitación socio-laboral, atención domiciliaria en salud, etcétera.
En tanto los establecimientos de salud mental que existen actualmente que cuenten con servicios de internación prolongada deberán transformarse en un plazo máximo de tres años, a partir de la promulgación de esta ley, a la vez que se garantiza que dichas transformaciones no importarán en ningún caso la alteración de los derechos laborales de los empleados.
A través de la iniciativa el Estado se compromete a garantizar la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación en salud mental en todo el territorio provincial. Para ello asegura la accesibilidad geográfica, económica-social y cultural de la población al sistema de atención en esta problemática.
También organizará territorialmente el sistema de salud mental mediante el establecimiento de zonas sanitarias de integración en esta rama, el reforzamiento de los servicios locales, la participación de la sociedad civil y de la comunidad en la definición y abordaje de estas problemáticas, así como el fortalecimiento de las redes y lazos sociales.
A través de esta iniciativa la provincia se compromete a proteger a las personas que requieran servicios de salud mental frente a cualquier tipo de discriminación o estigmatización.
Respecto al financiamiento que permitirá concretar en la práctica lo que establece la ley, el estado provincial aportará los recursos para el sistema y servicios de salud mental para que progresivamente sean asignados a los servicios locales, descentralizados, integrados en el segmento de atención primaria; y a las instituciones, servicios y dispositivos alternativos.
Asimismo el Ministerio de Salud que es la autoridad de aplicación de esta ley promoverá la adecuación de la cobertura en salud mental por parte de
Durante las últimas décadas ha persistido en el país y en la provincia una visión asistencialista, individualista y centrado en las patologías, que influyó en el sostenimiento a lo largo de más de un siglo de los manicomios, verdaderos depósitos de personas que han sido definitivamente segregadas de los ámbitos vitales en los que es posible sostener la salud.
Por eso es que resulta sumamente necesario consolidar el avance hacia concepciones preventivistas, comunitarias que promuevan la accesibilidad de la población a los servicios de salud mental y la integración de redes sociales, familiares y grupales, creativas, recreativas y rehabilitadoras.
Según informaron desde el Ejecutivo provincial “el fin último del sistema de salud mental debe ser el de proteger a la salud, atender a la enfermedad, rehabilitar e integrar al paciente a la vida familiar y comunitaria, basándose en conocimientos y prácticas de salud”.