El FMI insiste en enfriar las economías latinoamericanas

19/10/2010
Nacionales - Fondo Monetario Internacional
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El organismo volvió a advertir a las principales economías emergentes de América Latina sobre el riesgo de "sobrecalentamiento" que pueden sufrir por una demanda interna demasiado fuerte y un exceso de flujos externos de capital

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió ayer nuevamente a las principales economías emergentes de América Latina del riesgo de "sobrecalentamiento" que pueden sufrir por una demanda interna demasiado fuerte y un exceso de flujos externos de capital.

En su informe regional "Las Américas: Caluroso en el Sur, Más frío en el Norte", presentado este martes en Bogotá, el FMI mantiene las previsiones de crecimiento para América Latina -de 5,7 por ciento en 2010 y 4,0 por ciento para el año próximo- que auguró en sus "Perspectivas de la Economía Mundial" publicado durante su reunión anual en Washington a comienzos de mes.

El contexto más favorable sigue siendo para la mayoría de los países sudamericanos, cuya previsión de crecimiento se estima en 6,3 por ciento este año y 4,1 por ciento el próximo.

Pero a la par les advierte de los riesgos de un "estímulo excesivo" de la demanda y del crédito que, afirma, podrían llegar a "niveles insostenibles".

"Para la mayoría de los países de América del Sur, lo más importante es evitar que la demanda y el financiamiento, de por sí positivos, creen riesgos debido a posibles excesos", sostuvo también el economista jefe para el Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre.

"Aunque la fuerte recuperación de la demanda interna ha sido beneficiosa, permitiendo a estas economías recuperar el potencial, su expansión rápida y continua podría provocar sobrecalentamiento, inflación y aumento de los déficits en cuenta corriente", señala también el informe presentado ayer.

Por ello, el FMI considera "esencial" que dichos países "retiren a tiempo las políticas de estímulo, asegurando al mismo tiempo que la combinación de políticas monetarias y fiscales no exacerbe la entrada de capital".

En este sentido, señala como "primera línea de acción inmediata" en la mayoría de los países la política fiscal con énfasis en "desacelerar el crecimiento del gasto público".

A juicio del FMI, esto permitirá que la política monetaria "juegue un papel secundario" y que las tasas de interés "regresen a niveles neutrales de manera más gradual de lo que se requeriría en otros casos".

La ministra de Industria, Débora Giorgi, afirmó que "el FMI continúa recomendando la receta acertada para volver al 2001", al salir al cruce del informe del organismo.

Giorgi, aseguró desde Uruguay que "el FMI debería tener memoria y recordar que con sus recetas de ajuste nos llevó a la desindustrialización, a una tasa de desempleo del 25% y a un endeudamiento creciente".

Giorgi sostuvo en un comunicado que "quienes no comprenden que, tras recurrentes fracasos, es necesario la reflexión y el cambio, es porque defienden los intereses de unos pocos, esos que siempre se beneficiaron con las políticas que el FMI prefiere".

En ese sentido, recordó que "no fue mediante el ajuste que logramos crecer un 9% en el primer semestre del año. Esto lo hicimos manteniendo estímulos a la demanda agregada que al mismo tiempo significan mayor inclusión social, con políticas contra cíclicas y, como venimos haciendo desde el 2003, sin descuidar los equilibrios macroeconómicos".