Al hueso
Por estos días quedará literalmente demostrado que en el heterogéneo bloque de Unión por Córdoba-Frente para la Victoria, existen algunos puntos de coincidencia más allá de los conflictos naturales derivados de la crónica lucha por los espacios de poder internos.
Legisladores oficialistas que responden al ex gobernador José Manuel de la Sota y otros buenos tantos al actual ocupante de la “Casa de las Tejas”, Juan Schiaretti, se estarían encolumnando detrás de una serie de acciones políticas concretas para “desmoronar” la estructura de poder pergeñado de manera insipiente por el vicegobernador de la provincia Héctor Campana y en especial su señora esposa, Belén Cocciolo.
No es nueva la noticia de que un grupo de legisladores de la mayoría ven con ciertos aires de celos la exposición pública y mediática de la actual Secretaria Técnica Parlamentaria y
compañera de vida del ex basquetbolista, quien de manera personal comanda el Programa de Fortalecimiento Institucional de los Concejos Deliberantes. Además, por estos días se agregó –entre varias acciones- la creación del digesto de ordenamiento de las normas referidas a la organización, administración y gobierno de la unicameral.
Por caso, la noticia sobre la disertación que brindó Belén Cocciolo el pasado martes en el Congreso Internacional titulado “Modernización y Gestión de la Calidad en el Poder Legislativo y Presentación Pública de la Norma IRAM 30700”, que se realizó en el Salón Azul del Senado de la Nación, y otros movimientos en la política casera, causan cierto fastidio en algunos viejos conocidos del bloque mayoritario.
Acción
La semana próxima ingresará un proyecto impulsado por el legislador uninominal por el departamento Calamuchita, Carlos Alesandri y avalado por varios de sus pares, incluido el titular del bloque, Daniel Passerini; mediante el cual se crearía la Comisión Especial para la Modernización Parlamentaria, que por el momento impulsa individualmente Cocciolo.
“Vemos con agrado los programas como el de fortalecimiento de Concejos Deliberantes, las incipientes experiencias de control de calidad en las partes del proceso parlamentario que estén a cargo de los organismos técnicos”, afirma parte de la fundamentación del proyecto y luego remata diciendo: "no estamos teniendo una participación más estrecha en estas iniciativas, pero por sobre todas las cosas, vemos que existen inquietudes, iniciativas, ideas o proyectos en este sentido que sólo pueden ser llevados a cabo por quienes ostentamos la representación popular".
La Comisión Especial de Modernización Parlamentaria –que fogonea-Alesandri- promoverá los recursos humanos con que cuenta la legislatura en el marco de la política de modernización; creará mecanismos que permitan una más ágil relación de asistencia y cooperación con instituciones científicas y académicas y procurará modernizar, actualizar y fiscalizar el diseño y los contenidos de la página web oficial de la Unicameral que está desactualizada desde el pasado mes de junio.
“Debemos decir que éste proyecto encuentra antecedentes en una comisión con similares fines existentes en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, la cual, desde su creación, viene desarrollando un trabajo muy fructífero y con resultados ostensibles en la modernización del cuerpo”, añade el ex ministro Delasotista.
La operación política que con matices de precisión propia a la de un cirujano iría al “hueso” de la estructura del vicegobernador, tendría también un capítulo aparte destinado a inmiscuirse en otra trinchera Campanista, la Secretaría Administrativa a cargo de Daniel Dib, debido a como se estarían manejando los fondos presupuestarios de la Unicameral.