Renuncio el único juez no cuestionado de la Cámara Federal de Mendoza

15/10/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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Se trata de Antonio Endeiza quien anunció su intención de jubilarse. La decisión fue comunicada luego de que el Consejo de la Magistratura pidiera que se investigue al tribunal, en cual dos miembros fueron denunciados por complicidad con la dictadura

El magistrado Antonio Endeiza, integrante de la cuestionada Cámara Federal de Mendoza, renunció ayer al cargo y anunció su intención de jubilarse.

Endeiza formalizó su actitud un día después de que el Consejo de la Magistratura pidiera a la Corte Suprema de Justicia de la Nación su intervención para estudiar la situación de ese tribunal, dos de cuyos miembros fueron denunciados por complicidad con crímenes de lesa humanidad durante la dictadura.

Fuentes judiciales dijeron que la renuncia presentada ante el Ministerio de Justicia sería aceptada, ya que se trata del único magistrado que no está siendo investigado por el Consejo de la Magistratura.

Una salida similar intentó a mediados de septiembre el camarista Luis Miret, pero no logró impedir que el Consejo de la Magistratura le iniciara el trámite de juicio político para removerlo formalmente.

Miret está acusado de haber encubierto torturas y la violación de una menor de 16 años detenida bajo su tutela cuando era juez de menores durante la dictadura.

El Consejo investiga además a los camaristas federales de Mendoza Otilio Roque Romano y Julio Demetrio Petra Fernández por consentir crímenes análogos y obstaculizar el avance los juicios orales por crímenes de lesa humanidad en ese distrito judicial.

En su sesión plenaria el Consejo de la Magistratura escuchó un pormenorizado informe del procurador general de la Nación, Esteban Righi, tras lo cual aprobó pedir una audiencia pública con la Corte Suprema para analizar la situación.

El caso más comprometido sería el del camarista Romano, quien logró paralizar la investigación del Consejo en su contra, a través de una medida cautelar dictada por un conjuez de Mendoza.

Romano se desempeñaba en los años setenta como secretario del juzgado a cargo de Miret y se le imputan los mismos delitos.

Ambos camaristas lograron que conjueces designados por la Cámara de Mendoza apartaron al magistrado Walter Bento que los investiga penalmente por encubrir los delitos de la dictadura.

Los conjueces fueron designados por la demora de la Cámara en nombrar a magistrados subrogantes, tema que el Consejo quiere que defina la Corte.