Reposo responde a la denuncia de Clarín

15/10/2010
Nacionales - Papel Prensa
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El Síndico General de la Nación consideró que se trata de "otra agresión de Magnetto contra los representantes del estado" la información sobre que él le habría ofrecido a un mozo de la empresa que modifique su testimonio ante la justicia

El Síndico General de la Nación, Daniel Reposo, sostuvo que las denuncias formuladas en su contra referidas a Papel Prensa, son "otra agresión de Héctor Magnetto contra los representantes del estado en Papel Prensa".

Según la agencia DyN, que controla el Grupo Clarín, un mozo de Papel Prensa denunció que el integrante de la Comisión Fiscalizadora ante esa empresa y titular de la Sindicatura General de la Nación, Daniel Reposo, le ofreció dinero para que modifique su declaración en la Justicia sobre las agresiones del abogado José María Soaje Pinto al Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en la sede central de la productora de papel de diario.

Reposo señaló al respecto que "se trata de una operación mediática de Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, carente de toda lógica".

Enfatizó además que "Magnetto no solo trató de impedir la labor del órgano de control en Papel Prensa al cabo de todo el ejercicio, haciendo entrar a patotear y pegar a personajes como el filonazi Soaje Pinto, sino que ahora utiliza a trabajadores para operaciones mediáticas".

Recalcó que esto "no hace más que confirmar que lo único que le interesa a Magnetto es atacar la libertad de competencia con practicas desleales, sin ningún tipo de códigos empresarios y sin tapujos ya que privilegian sus intereses económicos por sobre los de Papel Prensa".

"Sería más útil para los más de 2000 periódicos que circulan en la Argentina que la empresa se dedique a producir para abastecer toda la demanda existente ya que solo producen 158.000 toneladas al año cuando la demanda es de 270.000 toneladas", puntualizó.

Manifestó que Magnetto así "ha aumentado hace dos semanas el 40% del precio del papel de diario sin ningún tipo de análisis de costos y en una reunión viciada de nulidad, perjudicando a las editoriales ya que no pueden sustentar esos valores".

Y destacó finalmente que "es otra maniobra para desacreditar a los representantes del Estado, como fue el caso del grabador que colocaron debajo de una mesa en un claro intento de espionaje ilegal o como el triste episodio de Soaje Pinto yendo a patotear en el interior de la empresa".