Sin embargo, Alejandro Finochiario admitió que sabía “que James trabajaba en el departamento de Humanidades y Ciencias Sociales†y afirmó que es “militante político del PRO desde el 2003†y que colabora con Andrés Ibarra
Un funcionario de la Universidad de La Matanza negó ayer, ante la Comisión Investigadora Especial (CIE) creada en la Legislatura por el escándalo de las escuchas, conocer al espía Ciro James, detenido por las pinchaduras telefónicas, y confió que desde 2003 milita “políticamente” en el PRO.
El decano de la Facultad de Derecho de la casa de estudios de La Matanza, Alejandro Finochiario, concurrió a la CIE en una nueva audiencia destinada a conocer los detalles de las asesorías que brindan las universidades al Gobierno porteño merced a convenios rubricados para asesorías técnicas.
Este nuevo testigo fue convocado ya que, según el Ejecutivo de la Ciudad al momento de ventilarse la causa de espionaje, James fue recomendado por la Universidad de La Matanza para ingresar a trabajar, en marzo del 2008, al Ministerio de Educación de la Ciudad, donde permaneció hasta fines de ese año cuando presentó una solicitud para ir a la Policía Metropolitana.
“No conozco a Ciro James, no lo he visto jamás en mi vida ni tuve conocimiento de su existencia hasta que este tema salió en los medios”, precisó Finochario ante la Comisión de la Legislatura.
Sin embargo, admitió que sabía “que James trabajaba en el departamento de Humanidades y Ciencias Sociales, que depende de su decano, Fernando Luján Acosta”, funcionario que también está en la lista de testigos llamados para aclarar los motivos que favorecieron el pase del espía detenido al Gobierno de la Ciudad.
En tanto, el decano de Derecho confió que es “militante político del PRO desde el 2003” y reveló que fue asesor del ministro Mariano Narodowski -quien renunció a su cargo por el escándalo- y que también colabora "políticamente" con Andrés Ibarra, ex subsecretario de la cartera educativa y actual director de Recursos Humanos de Hacienda.
En tanto, Aníbal Jozami, rector de la Universidad de Tres de Febrero, otro de los testigos, dijo que esa casa de altos estudios “tenía la responsabilidad de los trabajos académicos” que se efectuaban bajo la modalidad de los convenios con la Ciudad, pero aclaró que no estaban involucrados en las designaciones vinculadas con personal de fuerzas policiales hacia el Ministerio de Seguridad que conduce Guillermo Montenegro.
Al respecto, precisó que al menos 60 ex policías federales, aproximadamente, fueron contratados a través de la Universidad entre 2008 y 2009, fueron propuestos por el Ministerio de Seguridad de la Ciudad.
Y dio un dato que sorprendió a más de uno de los diputados de la Comisión que indica que aún existen bajo esta modalidad de trabajo “148 personas con contrato hasta fin de año”.
La sesión de la comisión de la Legislatura porteña comenzó con cruces de ironías y chicanas entre los legisladores del oficialismo macrista y de la oposición, respecto a los supuestos vínculos del ex comisario Jorge Palacios con la embajada de Israel.
La polémica entre los legisladores se originó a raíz de dichos del ex embajador de Israel, Rafael Eldad, formulados en agosto pasado, en los que dijo no conocer al ahora detenido Palacios, sindicado como responsable de montar la supuesta red de espionaje y el hombre que estaba destinado a dirigir a la policía metropolitana creada por Macri.
El jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, exhibió fotografías que muestran al ex embajador junto a Palacios como prueba de que Eldad "no dijo la verdad" en aquella oportunidad.
El ex embajador, actual responsable de las comunidades judías de América latina del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, declaró en su momento: “No quiero entrar en ninguna polémica que haya ocurrido en Buenos Aires", pero que "la verdad es que ni conozco, ni sé quién es Palacios. Creo que debe haber una equivocación".
Eldad dijo esto al ser consultado por la prensa desde Buenos Aires sobre dichos de Macri, quien había argumentado en su exposición ante la Legislatura que Palacios había sido recomendado, entre otros, por la embajada de Israel en Buenos Aires y por la de Estados Unidos.
"Las fotos valen más que mil palabras", expresó Ritondo exhibiendo las fotografías en alto, a lo que el legislador kircherista Juan Cabandié le respondió con una ironía: "Muy lindo su collage, pero nos gustaría saber quién es la fuente, por quién fueron tomadas esas fotografías".
El presidente de la comisión Martín Hourest informó que se giraría a la Embajada de Israel una copia de la versión taquígráfica y de las imágenes.