Cristina agradeció el apoyo de los sindicatos

15/10/2010
Nacionales - Día de la Lealtad
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Además, la presidenta calificó a las organizaciones gremiales de "aliadas estratégicas" de las empresas y del Estado para “seguir creciendo y generando valor y riqueza y garantizar esa distribución del ingreso"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner agradeció ayer la "lealtad" de los sindicatos hacia su gobierno y consideró a las organizaciones gremiales como "aliadas estratégicas" de su administración y de las empresas.

"Los trabajadores y sus organizaciones sindicales son aliados estratégicos, también de las empresas, para seguir creciendo y generando valor y riqueza, y nosotros, desde el Estado, tenemos que garantizar esa distribución del ingreso", reflexionó Cristina.

La Presidenta, acompañada por su esposo y titular del PJ, Néstor Kirchner, y el líder de la CGT, Hugo Moyano, fue la oradora principal del acto que organizó la CGT en el estadio Monumental para recordar la masiva movilización del 17 de octubre de 1945, cuando la ciudadanía reclamó la liberación de Juan Domingo Perón, detenido por el gobierno militar.

Cristina dedicó un amplio tramo de su discurso a resaltar la "lealtad" de los sindicatos con su gobierno y a elogiar también la "inmensa responsabilidad de los trabajadores y de la dirigencia" de los últimos años.

"Quiero agradecer a ustedes la lealtad y, créanme, que cuando les hablo de lealtad sé de lo que se trata porque también he conocido traiciones de las más profundas que se pueden conocer en el ejercicio de la primera magistratura", declaró Cristina.

Con todo, la Presidenta pidió a la dirigencia "solidaridad" hacia quienes "todavía no pudieron conseguir trabajo" en el país y exhortó a su propio gobierno, a los sindicatos y a los empresarios "a seguir redoblando esfuerzos" para revertir esa situación.

La jefa de Estado hizo eje también en la "transformación política, social y económica que tuvo la Patria en estos años" y remarcó que Argentina es un "país en crecimiento, que progresa y que puede ser disfrutado no sólo por los trabajadores", sino por toda la ciudadanía.

Sobre un escenario decorado con dos gigantografías de las figuras de Perón y Evita, Cristina se dirigió así a miles de trabajadores que colmaron la cancha de River Plate, donde también pronunciaron discursos Moyano y el titular del gremio de los taxistas, Jorge Viviani.

La Presidenta entendió que es momento de "convocar a todo el país para seguir profundizando la transformación" y pidió imaginar si "diez años atrás" se podría haber realizado una celebración así por el Día de la Lealtad.

"No se podía porque había un país sin trabajo, sin producción, un país donde perdimos la esperanza y la ilusión que alguna vez anidaron en millones de argentinos que construyeron el movimiento político y social más importante de Latinoamérica", planteó.

"Cuando los trabajadores no están y cuando las organizaciones sindicales desaparecen es porque cayó la actividad económica de un país y cuando eso sucede, más tarde o más temprano, la malaria les llega a todos", advirtió y aludió a la "década del `90" y su réplica en la crisis del 2001.

Insistió con sus elogios al sindicalismo por su "responsabilidad, patriotismo, lealtad y mucha seriedad" demostrada en los últimos años, "siempre defendiendo los intereses de sus representados".

En esta línea marco, dijo sentirse "orgullosa de ser parte de un gobierno que ha sabido articular los intereses" de los diversos sectores y encarar "negociaciones colectivas que habían desaparecido".

"No tenemos que tenerle miedo al debate de las ideas si son para mejorar al país y la calidad de vida de los trabajadores", declaró y destacó que, mejorar la calidad de vida de los empleados, conforma "un sólido y poderoso mercado interno" que permite al país estar "mejor preparado frente a las crisis".

Por último, la Presidenta expresó su "compromiso inquebrantable de seguir trabajando y luchando por una Patria más justa y un país más equitativo", aunque -dijo- eso le "cueste" enfrentarse a "intereses muy poderosos".

También, Cristina homenajeó a las mujeres, quienes el domingo próximo celebran el Día de la Madre, y reseñó que la década pasada fueron "las castigadas" cuando sus maridos perdieron el trabajo y ellas debieron sostener sus casas.

Por su parte, Moyano indicó que "en este camino de la lealtad, los trabajadores somos leales a quienes no traicionan a los trabajadores y me estoy refiriendo al ex presidente Néstor Kirchner y a la actual presidenta Cristina de Kirchner".

El líder cegetista agregó que "sabemos reconocer a quienes dan la posibilidad de mejorar la dignidad que habíamos perdido en otras épocas".

Inició su discurso saludando "el coraje y perseverancia" de los mineros chilenos, tras lo cual recordó la jornada del 17 de octubre de 1945 al afirmar que "hace 65 años el pueblo trabajador invadió las calles de Buenos Aires a rescatar a su líder".

Moyano remarcó que los trabajadores tienen "coherencia", porque "así como hoy estamos aqui celebrando, festejando el día de la lealtad, también estuvimos por las calles de Buenos Aires protestando cuando se aplicaron políticas contra los trabajadores".

"¿Cómo es posible pensar que no íbamos a estar en contra de una política de humillación al pueblo argentino como pasó en la década del 90´?", se preguntó el líder del gremio de los camioneros.

Tras cuestionar el "endeudamiento monstruoso" y la "venta de las empresas del pueblo" durante los 90´, Moyano dijo que los trabajadores seguirán luchando "para que esas políticas no se apliquen más".

Moyano defendió la participación de los trabajadores en la vida política, y se preguntó porqué no puede haber "en el día de mañana un trabajador en la Casa de Gobierno".

También elogió al gobierno de Kirchner por "haber anulado la vergonzosa ley Banelco" (la ley laboral del gobierno de Fernando de la Rúa), a la vez que reivindicó el actual sistema de negociación de salarios en paritarias.

"No somos obsecuentes, somos consecuentes con los gobiernos que llevan adelante una política que permite recuperar la dignidad de los trabajadores", precisó.

"Este acto no es un acto político, este acto no es una demostración de fuerza, los trabajadores sabemos el poder y la fuerza que tenemos, pero tenemos la gran responsabilidad de utilizar ese poder y esa fuerza", subrayó Moyano.

"Como decía Perón -explicó- los trabajadores tienen que pasar de ser un instrumento de presión a ser un instrumento de poder, y este acto es para concientizar a los trabajadores, dejarles en claro quiénes son y quiénes fueron los que pretenden engañarlos".

El titular de la central obrera manifestó que "los trabajadores tenemos que tener en claro dónde depositar nuestro voto, quiénes son los confiables; no nos comemos más mentiras y disparates, ya sabemos quién es quién".

"Nos quieren hacer aparecer como sucios, malos y feos. Yo me baño todos los días, lo de malo no sé, tengo muchos amigos y feo es por culpa de mamá y papá, yo no tengo la culpa", bromeó el titular cegetista.

También se refirió a la sanción de la ley que establece el pago del 82 % móvil para jubilados, vetada por el Poder Ejecutivo, al indicar que "no queremos que engañen a los jubilados, queremos que les den la dignidad que se merecen".

Les pidió a senadores y diputados que "apoyen la ley de participación en las ganancias" impulsada por el diputado Héctor Recalde, la que calificó como "revolucionaria", al argumentar que "nunca las empresas han ganado más dinero que con este gobierno".

Al final de su discurso, Moyano anticipó que "el primero de mayo de 2011 vamos a meter un millón de trabajadores en la 9 de Julio, para respaldar a quienes garanticen la profundización del modelo".

Del acto participaron el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; y de Trabajo, Carlos Tomada; el canciller Héctor Timerman; el titular de Unión de Empleados Judiciales, Julio Piumato; el gobernador entrerriano Sergio Urribarri; y el diputado Héctor Recalde.

Desde temprano, columnas de trabajadores y dirigentes gremiales se movilizaron hacia el barrio de Núñez para participar del acto organizado por la CGT y celebrar el Día de la Lealtad.

A las 13 el estadio Monumental ya estaba colmado de miles de trabajadores, que colorearon el acto con banderas y el estruendo de bombos y cornetas, para recordar los hechos del 17 de octubre de 1945, de los cuales el domingo próximo se cumplen 65 años.

Frente al campo de juego y a los costados del palco fueron instaladas pantallas gigantes y un enorme cartel con la leyenda: "Es la hora de los trabajadores".