Gracias Totales
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner encabezó un emotivo homenaje al ex presidente Raúl Alfonsín, en donde le emplazaron un busto en un salón dedicado a tal efecto de la Casa de Gobierno, destacando su función como presidente constitucional y homenajeando a la vez los 25 años de democracia.
Allí la jefa de estado afirmó que el ex presidente "es el símbolo de retorno a la democracia", destacando que los homenajes hay que hacerlos en vida. También la necesidad del diálogo entre todos los argentinos.
Por su parte, Alfonsín, en su discurso, remarcó que no es un homenaje a su persona sino a la democracia, mientras que Cristina sostuvo que también es un homenaje a él como persona, ya llegó a presidente luego de una larga vida de militante y "esto tiene un valor, dedicarse con vocación y pasión a la causa de sus ideas y partido, esto habla del merecimiento del homenaje".
Agregó que "tal vez hoy para muchos jóvenes la democracia sea una forma de gobierno, pero para los que vivimos dictaduras la democracia es una cuestión de vida y sobrevida". En este sentido la Presidenta recordó el 30 de octubre de 1983, cuando Alfonsín habló desde el Cabildo a todos los argentinos.
Haciendo referencia a la crisis financiera mundial la mandataria sostuvo que viejos paradigmas se desploman y amenazan con catástrofes enfatizando que en este momento, “donde por fortuna podemos estar sólidamente parados, podemos tomarnos el descanso para realmente tener un diálogo nacional profundo y encontrar el camino de unidad nacional y reconstrucción".
"Por eso, querido presidente, quiero darle las gracias por haber aceptado este homenaje que es el de todos los argentinos" y finalizó su discurso diciendo: "con ese reconocimiento argentino y militante le agradezco su presencia, su historia y su vida".
En tanto, el ex presidente Alfonsín, con la humildad y sencillez que siempre lo caracterizaron afirmó que de todos "los honores y privilegios que me dio la vida jamás hubiera imaginado acceder a presenciar un monumento de mi persona" puntualizado que "no lo hubiera imaginado, no lo hubiera permitido, y del mismo modo, tal como rechacé invitaciones anteriores, en las actuales circunstancias, pienso que no se está realizando un homenaje a mi persona sino a la democracia lograda entre todos".
"Es misión de los dirigentes y los líderes orientar y abrir caminos, generar consenso, convocar a emprendimientos colectivos y sumar inteligencias y voluntades, y asumir con responsabilidad la carga de las decisiones". "Debemos rendir homenaje a estos 25 años de joven democracia. Esta democracia es nuestra casa común, el hábitat y las normas que nos deben permitir desarrollar la vida plena como individuos y familias y como sociedad y como pueblo que aspira a ser una Nación", afirmó el ex presidente.
El ex mandatario reseñó la democracia que "25 años después nos toca mejorarla, fortalecer sus capacidades transformadoras y dar contenido real a la igualdad de oportunidades, asegurando y expandiendo nuestras libertades. Democracia es vigencia de la libertad y derechos pero también existencia de igualdad y de oportunidades y distribución equitativa de la riqueza, los beneficios y las cargas sociales".
En sus definiciones acerca de la democracia Alfonsín la calificó como pluralista, presuponiendo la aceptación de un sistema que deja siempre espacio a cada uno de los factores que hacen posible así la renovación de los gobiernos, de los partidos y la transformación progresiva de la sociedad.
Además subrayó que sin "la unión nacional y solidaridad será imposible consolidar la democracia" e indicó que "esa llama debe prender en el corazón de cada ciudadano, que debe llamarse a los actos de amor y no a los resentimientos".
El ex presidente sostuvo que "cada vez que se perdió la democracia la inmensa mayoría de los argentinos terminó perjudicándose" y dijo que "los que estimulan la impaciencia para proponer la intolerancia y la violencia terminan favoreciendo los intereses del privilegio".
En este sentido recordó que "existían fuerzas poderosas que en 1983 no querían la democracia. En esa lucha por el poder no podíamos bajar los brazos. Fue trascendental la transformación de la cultura política y superar el pasado de frustración y autoritarismo".
Por último Alfonsín afirmó que "es preciso tener la mirada puesta hacia el futuro y no hacia el pasado, porque ello fue una expresión trágica durante décadas". "Los argentinos vivimos mucho tiempo discutiendo para atrás. Hoy todavía hay rastros de ese canibalismo político. Es precisa la existencia de adversarios, aunque la política no es sólo conflictos sino también construcción".