Ex policía relató las torturas que padeció
Un ex policía brindó ayer su relato acerca de los “tormentos y torturas” que padeció a partir de ser secuestrado por personal del Departamento de Informaciones Policiales (D2), al declarar en el juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en Córdoba y que tiene entre los imputados a Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez.
Horacio Samamé fue detenido el 12 de noviembre de 1976 en su lugar de trabajo, en la ciudad de Córdoba, por un grupo de tareas y alojado en el D2.
Allí fue sometido a “terrible golpizas” con interrogatorios orientados a acusaciones que apuntaban a su presunta militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), vinculación que negó.
Cuando fue detenido ya se había retirado de la fuerza policial y al comenzar su testimonio reconoció como uno de los más “brutales torturadores” del D2 al imputado Miguel Angel "El Gato" Gómez y que en una oportunidad pudo ver a la también imputada Mirta `Cuca` Antón, que con tono amenazante lo trataba de “traidor”.
Gómez era “muy cruel, se destacaba por su descarga emocional” cuando aplicaba los golpes y “se caracterizaba por darse a conocer” ante sus víctimas, recordó ante el Tribunal.
“Permanentemente nos golpeaban, nos torturaban a tal punto que tenía la clara percepción de que iba a morir por los tratos crueles que recibíamos”, manifestó Samamé.
Recordó que durante su período de detención le dispararon en la pierna provocándole una renguera a Luis Urquiza, un policía que también había sido detenido y que recientemente declaró como testigo.
Asimismo, dijo que los represores plantearon ese accionar en el marco de una guerra, pero “acá no hubo una guerra, hubo un exterminio de personas en estado total de indefensión, porque yo no pude describir un escenario de combate, pero si tuve que describir mi propio escenario de combate que fue una mesa de tortura”.
Samamé, abogado, quien actualmente cumple funciones en la ciudad bonaerense de Trenque Lauquen, ubicó también dentro del D2 como uno de los torturadores al entonces oficial Fernando Rocha, en tanto que se manifestó “amigo de la adolescencia” del militar imputado Francisco D`Aloia y dijo que siente una “gran pena de que nos encontremos en estas circunstancias”.
Previo a su libertad, el 8 de agosto de 1977, fue sometido a un Consejo de Guerra y puesto a disposición del Area 311, que pertenecía al Tercer Cuerpo del Ejército.
En la jornada de ayer se realizó la audiencia número 41 del juicio que debate los hechos vinculados a la muerte de 31 presos políticos alojados en