Burstein responsabilizo a Macri por las escuchas telefónicas

12/10/2010
Nacionales - Espionaje en el Gobierno de la Ciudad
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El familiar de víctimas de la AMIA aseguró que "a mi me escuchaba James por orden de Palacios, por orden de Macri” a la vez que comparó al ex jefe de la Metropolitana con Astiz. La comisión paso a cuarto intermedio en medio del escándalo

Sergio Burstein, víctima de escuchas telefónicas, acusó ayer al jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, de ser el responsable de la orden para que "pincharan" su teléfono y comparó, ante la Comisión Investigadora de la Legislatura, a Jorge "Fino" Palacios, detenido por la causa de espionaje, con Alfredo Astiz.

"A mi me escuchaba Ciro James por orden de Palacios, por orden de Macri, este jefe de Gobierno que es un gran mentiroso que no acepta un no por respuesta", dijo Burstein ante los diputados de la Comisión en el marco de la ronda de testigos que fueron víctimas de pinchaduras telefónicas.

Para el familiar de víctimas de la AMIA, la intervención a su línea celular respondía a que "llevaba adelante una campaña para que Palacios dejara de ser jefe de la (Policía) Metropolitana", cargo al que había llegado designado por Macri a pesar de los cuestionamientos en tal sentido de la oposición porteña y organizaciones sociales y políticas.

Además, Burstein admitió que conoció a Palacios tres años después del atentado a la mutual judía "cuando desvió la investigación y se convirtió en el traidor que se había enquistado en el grupo de familiares".

"Para los familiares, Palacios, no era ni más ni menos, que Astiz", aseguró, y explicó que "luego vino lo de las escuchas y su nombramiento en la Metropolitana".

En ese marco, Burstein dijo que "todos los indicios de la causa llevan a sostener que el mentiroso jefe de Gobierno es el responsable de las escuchas y voy a pedir su procesamiento y que vaya a juicio oral", aseveró en una audiencia que terminó en escándalo cuando personal de seguridad de la Legislatura y asesores del macrismo agredieron a periodistas.

Ante una nueva requisitoria de los integrantes del PRO, algunos legisladores manifestaron sus molestias por la insistencia sobre el testigo, al punto de aclarar que Burstein había sido víctima de las escuchas y no un victimario”, lo que llevó al titular de la CIE, Martín Hourest, a pedir un cuarto intermedio para calmar la situación.

Sin embargo, el clima de tensión fue creciendo y se generaron choques verbales entre los diputados, lo que motivó la intervención del personal de seguridad de la Legislatura y la salida abrupta del salón Montevideo de Burstein en medio de empujones.

Asimismo, los periodistas de la Televisión Pública Fernando Alonso y de Radio Nacional Claudio Leveroni recibieron golpes de puño y patadas de parte de asesores del macrismo, según identificaciones hechas por trabajadores de la Legislatura.

En ese sentido, el Círculo de Periodistas de la Ciudad de Buenos Aires expresó su "más enérgico repudio" a las agresiones sufridas por los profesionales de prensa durante la reunión de la Comisión.

Con este escenario, Hourest suspendió definitivamente la audiencia y pidió la votación de una declaración de repudio a las agresiones sufridas por los trabajadores de prensa”, al tiempo que adelantó que será reprogramada la declaración de Burstein para otra jornada.

Asimismo, el legislador Francisco "Tito" Nenna repudió los hechos y aseguró que "los macristas buscan el escándalo para tapar la responsabilidad política por el espionaje".

"Una vez más el macrismo buscó transformar a la víctima en victimario. Lo que han hecho los legisladores y asesores del PRO con el testigo Burstein, no sólo es inadmisible, sino que además es absolutamente reprobable", se quejó el diputado Eduardo Epszyteyn.

El legislador Marcelo Parrilli, en tanto, señaló que "como el macrismo va de mal en peor, su única respuesta es la provocación y el insulto".

Anteriormente, declaró Glenda Burstein, la hija de Burstein, que contó que en septiembre del año pasado recibió, en su domicilio particular, una llamado en la cual una persona dijo que quería dejar el mensaje que `Fino´ Palacios había pinchado el teléfono”.

La joven explicó que, como el padre estaba en Nueva York, se comunicó telefónicamente con él para contarle lo sucedido.

Luego de la declaración de Glenda, fue el turno de la actual esposa de Burstein, Dora Viotti, quien relató que tras el llamado que recibió la adolescente, personal policial concurrió a su casa para tomarle la declaración correspondiente.

“Al día siguiente, nos vino a buscar un móvil policial para ir al juzgado a declarar, precisó la mujer, quien dijo que regresó a la sede judicial días más tarde para reiterar su testimonio, oportunidad en la cual le mostraron, según dijo, una imagen, tomada por cámaras de seguridad, de la persona que efectuó el llamado desde un locutorio.

Además, asistieron a la comisión Rodrigo Blas Velazco, gerente de Coto; Susana Saint Porres, cuyo ex esposo aseguró haber aportado dinero a la campaña de Macri, y Francisco Navarro Castex, un abogado penalista que además es querellante en la causa.

Velazco declaró que cuando se enteró de la intervención de su teléfono supuso que podía ser "un tema comercial de la competencia para conocer la política de precios y de costos" de la empresa para la que trabaja.

Saint Porres, en tanto, reveló que su ex marido, Valentín Hugo Breitman, le había contado cuando aún estaban casados que era aportante de la campaña electoral de Macri, aunque el diputado Cristian Ritondo le advirtió que esto no constaba en ningún registro de campaña.

Castex, por su parte, opinó que no posee "ningún elemento que permita suponer que el gobierno porteño haya tenido motivos para escuchar" sus conversaciones telefónicas, y aseguró que no tiene "actividad política alguna".