Nueva querellante en la causa Feced
Alicia Ferrero, esposa del desaparecido abogado laboralista César Raúl Tabares, se presentó ayer como querellante en la denominada causa Feced, que investiga delitos de lesa humanidad cometidos en Rosario durante la última dictadura.
Ferrero se presentó como querellante junto a sus tres hijos, Federico, Julieta y Leandro, ante el juzgado federal 4 de esta ciudad, a cargo de Marcelo Bailaque.
Tabares fue abogado laboralista y ocupó el cargo de director Provincial de Institutos Penales durante la gestión del gobernador de Santa Fe, Carlos Sylvestre Begnis, entre 1973 y el golpe de Estado de 1976.
"Permanece desaparecido desde la noche del 6 de enero de 1977, cuando la familia advirtió que no regresó a su hogar", explicó hoy, Ferrero.
Aquel día de Reyes de 1977, ante la ausencia de su hijo, la madre de Tabares se comunicó con su entonces socio, el doctor Di María, quien averiguó su paradero en hospitales y comisarías de Rosario, con resultado negativo.
Según explicaron las abogadas que patrocinan a Ferrero, Isabel Fernández Acevedo, JésicaPellegrini , Daniela Asinari, Leticia Faccendini y Gabriela Durruty, por intermedio de otro abogado la familia de Tabares consigue comunicarse con el secretario del jefe de policía Agustín Feced, un agente de apellido Corrales, quien admite la detención y promete el "blanqueo" en unas horas.
"Pasan los días y cada vez hay más reticencias para dar información. Tenemos datos a través de un abogado de que lo matan en una ejecución practicada en el mes de febrero", relató su mujer Alicia Ferrero.
"Por otro lado, se nos afirma que no es así, que sigue vivo y preferimos creer esto", añadió al tiempo en que contó, "que uno de los que dice que mataron a Tabares es el padre Cantilo (hoy fallecido) de la parroquia de Oroño y Saavedra, pues el cura Eugenio Zitelli (por entonces capellán de la policía de Rosario), a quien éste recurre, le da esta información".
Añadió que, "al año de la desaparición de Oscar, un abogado me confió que un pariente suyo, militar, del que prefirió no dar su nombre, me dice que dejen de buscarlo porque está muerto".
Ferrero presentó en aquel momento un recurso de habeas corpus, denuncia en el Ministerio de Interior el 12 de junio de 1977, pero todo ello con resultado negativo.
"Fui recibida muchas veces por el militar Soria en la sede del Segundo Cuerpo del Ejército, quien siempre se burló de mí", dijo finalmente Ferrero.
La causa denominada Feced, apellido del ex comandante de Gendarmería a cargo de