Revisión Judicial de la Historia
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal habilitó los recursos de casación interpuestos contra la sentencia por la que se condenó a los ex represores Antonio Bussi y Luciano Benjamín Menéndez a prisión perpetua por la desaparición del ex senador Guillermo Vargas Aignasse en 1976.El tribunal, integrado por Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, consideró que cumplían los requisitos formales los recursos deducidos por los defensores de Bussi, Amalina Assaf, y de Menéndez, Horacio Guerineau, así como por el fiscal general Alfredo Terraf quien junto al Tribunal difirió para cuando la sentencia esté firme la determinación de la forma en que debe ser cumplida la pena impuesta.
Como consecuencia, Bussi continúa con prisión preventiva bajo la forma de la detención domiciliaria en un country, mientras que Menéndez está alojado en la cárcel de Bower (Córdoba), porque el Tribunal Oral de esa provincia le revocó la detención domiciliaria cuando lo condenó -por otra causa- a prisión perpetua.
Ahora los antecedentes de la causa serán elevados a la Cámara Nacional de Casación Penal para que revise la histórica sentencia pronunciada el 28 de agosto y que fue el corolario del primer juicio oral por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar en Tucumán.
En la sentencia, los magistrados recalcaron que, a diferencia de lo que durante las audiencias sostuvieron Bussi y Menéndez, en los años 70, no existía una guerra en la Argentina, sino un aparato estatal montado para ejercer el terrorismo. Casas, Jiménez Montilla y Curi insistieron en que la sistematicidad y la generalidad en la práctica de la desaparición forzada de personas caracterizan a la lesa humanidad y agregaron que cuando sucedieron los hechos existía un ordenamiento normativo imperativo que reprimía los delitos de lesa humanidad.
Menéndez tiene una larga vinculación con Tucumán, porque entre 1970 y 1973 ejerció importantes cargos en la V Brigada de Infantería, entonces con asiento en Tucumán, y entre 1975 y 1979 encabezó el III Cuerpo de Ejército, del que dependía la unidad local, a la que solía visitar con frecuencia durante la dictadura.
Bussi encabezó la V Brigada de Infantería entre diciembre de 1975 y 1977, período durante el que desapareció Vargas Aignasse y a partir del golpe de Estado ejerció la intervención militar de la provincia, período durante el cual desaparecieron o fueron asesinadas centenares de personas.