"It's up to you"
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner cerró su gira de una semana en Nueva York con un claro mensaje sobre la necesidad de fortalecer la economía real, en el medio del estallido de la crisis financiera más importante que sufren los mercados en Estados Unidos y con repercusiones en todo el mundo.
En tanto que para el último tramo de la gira se destaca el encuentro que la jefa de estado argentina mantuvo con la vicepresidenta del Banco Mundial Pamela Cox, donde recibió la invitación de la funcionaria para viajar en diciembre a Washington y participar de la negociación final de un crédito por 698 millones de dólares destinado al saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo.
Después de esta reunión, y para el cierre del viaje presidencial, la presidenta fue invitada a un almuerzo en el museo de arte alemán austriaco propiedad del presidente del Consejo Judío Mundial, Ronald Lauder.
Lauder, empresario estadounidense recibió a la presidenta y del ágape participaron importantes hombres de negocios y hasta el propietario del Rockefeller Center, Jerry Speyer y la dueña del diario Washington Post, Laly Waimounth, entre otros.
En este marco Lauder le dio la bienvenida a la presidenta argentina donde afirmó que "el hecho que en un viernes lluvioso en Nueva York hayan venido a esta reunión tantos hombres y mujeres del mundo empresario neoyorquino demuestra el interés que despertó la invitada, en este caso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Durante la semana que se extendió la gira presidencial, Cristina aprovechó la oportunidad en todos los foros políticos de los que participó, para realizar una fuerte defensa del multilateralismo como política no sólo para la Argentina sino para la región donde destacó la tarea de la Unión Sudamericana de Naciones (UNASUR) en la defensa irrestricta de la democracia en Bolivia y el apoyo al gobierno de Evo Morales.
Por otra parte, en su discurso en
administración y resaltó que la intervención del Estado es necesaria y ante unos 370 empresarios de alto calibre, Cristina recomendó a los Estados Unidos que tengan en cuenta un plan B para la crisis y sostuvo que en la Argentina nuestro plan A funciona muy bien.
En los aspectos económicos, la jefa de estado realizó los anuncios de la oferta que recibió la Argentina de parte de tres bancos muy importantes -ayer se sumó un cuarto aunque en forma extraoficial todavía- para encauzar la reapertura del canje de bonos con aquellos bonistas que quedaron fuera de la operación realizada en el 2005.
En otro orden, los ministros que acompañaron la gira presidencial también mantuvieron encuentros. El ministro de Planificación Julio De Vido, entre otras actividades concretó una visita a Houston en noviembre próximo para analizar inversiones en la Argentina sobre energía y la explotación de petróleo offshore. Mientras que el canciller Jorge Taiana mantuvo encuentros bilaterales con la mayoría de los cancilleres o jefes de delegación presentes en Naciones Unidas.
Las reuniones bilaterales que mantuvo Cristina con José Luis Rodríguez Zapatero arrojaron la confirmación de una visita de la presidenta para febrero a España, en tanto que con el premier de Marruecos Abbas El Fassi se acordó una visita para noviembre a Marruecos, Egipto y Argelia. Durante el encuentro con el primer ministro de Holanda Jan Meter Balkenende la presidenta recibió el apoyo para reestablecer relaciones concretas con el Club de París teniendo en cuenta que Holanda es el tercer acreedor después de Alemania y Japón.
Del discurso de Cristina ante la Asamblea de las Naciones Unidas -el primero dado por una presidente argentina mujer- se destacan además el pedido para que el gobierno iraní acepte allanarse a la justicia argentina por el atentado a la AMIA y la reiteración del pedido argentino ante el Comité de Descolonización de la ONU sobre los derechos soberanos sobre las Islas Malvinas y el reclamo para que el Reino Unido acepte dialogar sobre la cuestión.
Tras la reunión del Banco Mundial y finalizada la reunión en el Museo Neue Gallery, la presidenta clausuró su gira por los Estados Unidos y en horas de la noche partió de regreso a Buenos Aires.