Piden que se cite a declarar a Aguad
El abobado querellante Miguel Ceballos, solicitó ayer se cite a declarar como testigo al diputado nacional por el radicalismo, Oscar Aguad, en el juicio por crímenes de lesa humanidad que tiene como principales acusados a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez.
El pedido efectuado por el letrado en la audiencia número 36 del juicio por la causa `Videla´, surgió a partir del testimonio del comisario mayor (R), José Salvador Quiroga, quien realizó la "información sumaria" tras la denuncia efectuada por el ex policía Luis Urquiza, por las torturas recibidas en el Departamento de Informaciones de la policía (D2).
El testigo relató que en 1997, cuando se encontraba Aguad como ministro de Gobierno en la gestión del gobernador Ramón Mestre, se le ordenó que realizara una "información sumaria" y no un "sumario administrativo", como ocurre en casos graves, lo que permitió que el acusado, Carlos Yanicelli pudiera pasar a retiro.
Por su parte, el presidente del Tribunal Oral Federal número 1 (TOF1), Jaime Diaz Gavier, señaló que la solicitud efectuada por Ceballos, al igual que la realizada anteriormente en el mismo sentido por la abogada querellante, María Elba Martínez, será evaluada para determinar si se cita al legilador nacional o no.
Posteriormente, declaró el ex preso político, José Héctor Páez, quien recordó que estuvo detenido en
Páez recordó que el 14 de junio de 1976, día que fue asesinado por estaqueamiento el médico detenido, José René Moukarzel, "en la mañana, nos mandan a cerrar las ventanas y a las 2 o 3 de la tarde me busca un miembro de la guardia penitenciaria y me decía a tu primo (José Francisco Paez, también detenido) se lo han llevado y decí todo lo que sabés sino los van a matar".
"Después militares me llevan al exterior de la cárcel me vendan, me atan las manos atrás, me ponen contra un pared donde me dejan hasta eso de las 11 de la noche", y agregó que en esa oportunidad "escuché a una persona hablar con otros y les manifestaba que había un malestar contra un médico o un enfermero".
Páez recordó que posteriormente "le dice a un soldado `póngase contento soldado´, ha muerto un enemigo de la patria y después me llevan a una habtitacion donde me interrogan sobre quienes eran los dirigentes en los pabellones".