El meteorito de la integración científica internacional
El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, participará en
Antes de su viaje, Barañao contó esta historia, que “comienza en realidad antes de la creación de
Dijo el ministro que “este meteorito en particular se llama Taco y fue descubierto por agricultores”. Y que se trata de “una fracción del original, que tenía más de 600 toneladas, el que, en su paso por la atmósfera, se fragmentó”.
En su despacho de la cartera de ciencia, tecnología e innovación productiva, narró que “dado que no hay muchos meteoritos de estas características, hubo un investigador norteamericano que trató de determinar la composición. Para eso hacía falta partirlo. Trataron de hacerlo en EE.UU., no pudieron, y tuvieron que llevarlo a Alemania, donde
Al explicar lo sucedido a partir de entonces con el meteorito, indicó que “se lo analizó, una pequeña sección quedó en Alemania: una parte fue al museo Smithsonian en Estados Unidos, y otra volvió a Argentina”.
Continuó: “El meteorito fue seccionado en 1962. La mitad argentina estaba exhibida en el planetario de
Acerca del proceso que lo llevó al stand en la feria, señaló que “hace unos dos años, dos jóvenes fotógrafos argentinos, Nicolás Goldberg y Guillermo Faivovich, vinieron con la propuesta de unir esas dos mitades con motivo del Bicentenario y tomamos esa reunión con un contenido metafórico también. Nos parecía interesante unir esas dos mitades como un simbolismo de la unión entre los científicos argentinos que están en el exterior y los que permanecen en el país. Y mantenerlos vinculados a pesar de la distancia”.
Consultado al respecto, dijo que “iniciamos gestiones, yo visité el anteaño pasado el museo Smithsonian, hablé con su director, le conté la iniciativa, le pareció bien, la autorizaron directamente la salida de esa mitad del meteorito, luego iniciamos gestiones aquí en
Destacó que también “es una oportunidad para mostrar el trabajo que han hecho estos fotógrafos, un libro que muestra la historia de esta localidad del Chaco, que tiene además el valor científico, cultural, porque es un sitio de peregrinaje de muchas comunidades aborígenes. De hecho, hace mucho, concurrían ahí para extraer de los meteoritos que estaban ahí trozos de hierro y usarlos en las puntas de las flechas”.
Puso de relieve que “es un hecho bastante insólito para lo que es una exhibición científica y ha requerido de una logística muy importante. Si hubiéramos sabido lo complejo que era hacer toda esta movida, lo hubiéramos pensado dos veces”.
Y que: “forma parte de los eventos del Bicentenario. Estaba pensado como una de las actividades. Y en estos momentos está exhibida en el marco de