No aclares que oscurece
El director del colegio San José de Rosario, el sacerdote Orlando Sánchez, negó que esa institución discrimine a las personas homosexuales, luego que se conociera que los padres deben firmar un "compromiso de admisión" que dice que el proyecto educativo intenta promover la "identidad sexual -varón" de los alumnos.
"Si algún chico manifestara sus inclinaciones homosexuales, se lo seguiría apreciando, no se lo fusilaría ni se le harían pasar papelones", dijo el cura, según registra el diario La Capital.
"El enunciado es cuanto menos discriminatorio, ya sea que se refiera a un varón gay o uno transexual, pero además es una intromisión en la intimidad de las personas”, indicó el titular de la organización, Esteban Paulón.
La denuncia fue hecha por un padre que fue a inscribir a su hijo y notó ese párrafo del "compromiso de admisión".
El sacerdote afirmó que la referencia “a la identidad sexual del varón se hace porque es un colegio de varones y se remarcan esas características”, pero negó que sea “invasiva de la intimidad y discriminatoria”.
El escrito que deben firmar los padres se llama "Compromiso de admisión al ciclo lectivo 2011". Indica que la escuela es "de gestión privada, argentina, católica y salesiana", y aclara que la inscripción implica la "aceptación explícita del ideario pedagógico, del proyecto educativo y de las normas de convivencia". También aclara que el proyecto promueve una persona "que acepta su corporeidad y su identidad sexual -varón- como camino de encuentro”.
La responsable regional del Instituto Nacional contra
En su intento de minimizar esta ideología homofóbica del establecimiento, el sacerdote Sánchez evidenció su creencia en que las diferencias en las elecciones sexuales deben ser resueltas con “fusilamientos” o es un motivo para “pasar papelones” y demuestra su limitación para entender que “lo ideal sería ser capaz de amar a una mujer o a un hombre, a cualquier ser humano, sin sentir miedo, inhibición u obligación”, tal como lo explica Simone De Beauvoir.