"Hicieron desaparecer toneladas de carne humana"
La experta en Derecho Militar, la abogada Mirta Mantaras, señaló ayer que antes y durante la última dictadura militar se "hicieron desaparecer toneladas de carne humana", en el marco de la octava audiencia por el crimen del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky, primer juicio de lesa humanidad en Santiago del Estero.
"Con total impunidad, hicieron desaparecer toneladas de carne humana, al extremo que el entonces presidente de
La abogada y periodista chaqueña de 67 años, explicó que el gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón "aceptó mediante decretos la intervención de los militares, que ya había planificado el golpe a mediados del 75, con un plan que tenía previsto encarcelar a funcionarios, dirigentes políticos y sindicales".
"El gobierno constitucional permitió aniquilar a la guerrilla; los militares tenían miedo a una resistencia civil después del golpe y la guerra, entonces, fue contra los subversivos, que eran los agitadores y había que prenderlos en cualquier lugar", añadió.
En su testimonio, que concluyó con un cerrado aplauso a pesar de la advertencia de desalojar la sala, Mantaras indicó que durante la última dictadura "los militares le declararon a la guerra a los jueces, porque excarcelaban a los que ellos mandaban a la cárcel".
"Después del tormento, los mataban o liberaban y en ese plan las policías provinciales estaban subordinadas a los militares, aunque reglamentariamente no podían acatar la tortura", concluyó su extensa exposición.
En otro pasaje de la audiencia, Osvaldo Humberto Pérez, que reside en la capital chaqueña de Resistencia, explicó que fue detenido el 3 de mayo de 1976 en la localidad de Roque Sáenz Peña y a la semana siguiente, en el día de su cumpleaños 23, fue trasladado a Tucumán en el interior del baúl de un auto.
"Estuve detenido en El Reformatorio y Los Arsenales, en los que padecí torturas, golpes, submarinos y simulacros de fusilamientos, además de pasar varios días sin comer y cuando nos daban algo, más bien se parecía a desperdició", relató.
Recordó que en los centros clandestinos de detención mantuvo diálogos con presos santiagueños, entre ellos Mario Giribaldi (desaparecido) que "estaba muy golpeado, tenía rotos los gemelos de la rodilla y debíamos orinar en una lata de arvejas, porque no podíamos caminar ni ir al baño".
En la misma audiencia y ante la imposibilidad física de responder a preguntas del tribunal y las partes, se resolvió dejar sin efecto las declaraciones de Julio Roldán, de 86 años, que se desempeñó en la década del 70 como guardiacárcel del Penal de Varones de Santiago del Estero.
Para concluir con la ronda de testigos, el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero, ordenó realizar un allanamiento al domicilio del abogado Marcelo Bustos Arias, ex secretario del entonces juez federal Liendo Roca, para hacerlo comparecer "por la fuerza pública".
Las audiencias se reanudarán el martes 12 de octubre, para receptar los testimonios de Bustos Arias y del ex preso político Miguel Cavallini, que actualmente reside en los Estados Unidos y las posibles declaraciones de los imputados, los ex policías santiagueños Musa Azar, Tomás Miguel Garbi y Ramiro López Veloso, acusados del crimen de Cecilio Kamenetzky, en diciembre de 1976.