Unánime respaldo a Correa

30/09/2010
Nacionales - Crisis política en Ecuador
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La OEA, la Unasur y los países de la región manifestaron su apoyo al gobierno de Ecuador y el rechazo a la protesta policial, a la que consideraron parte de una maniobra de sectores golpistas

La OEA, que convocó a una reunión urgente, la Unasur y cada uno de los países de la región expresaron ayer su respaldo al gobierno de Ecuador y el rechazo a la protesta de policías, a la que consideraron parte de una maniobra de sectores golpistas.

La OEA llamó a un encuentro de emergencia en Washington, tras la finalización de la asamblea de la OEA, y su secretario general, el chileno José Miguel Insulza, juzgó desde México "preocupante" la insubordinación de los policías.

La Unasur expresó, a través de su secretario general, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, el firme "compromiso y la más absoluta solidaridad del bloque regional" con el mandatario Rafael Correa, frente al intento de "sublevación al orden constitucional de sectores corporativos de las fuerzas de seguridad" de ese país.

A través de un comunicado, Kirchner señaló que Sudamerica "no puede tolerar bajo ningun aspecto que los gobiernos elegidos democráticamente se vean presionados y amenazados por sectores que no quieren perder privilegios y prebendas".

El venezolano Hugo Chávez, en tanto, conversó con Correa, quien, según prensa del gobierno de Caracas, "le confirmó que se trata de un intento de Golpe de Estado, siendo evidente, por la insubordinación de un sector de la Policía Nacional a las autoridades y las leyes".

Chávez le expresó su apoyo a Correa y condenó en nombre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) "este zarpazo contra la Constitución y el pueblo".

"Están tratando de tumbar al Presidente Correa. Alerta los pueblos de la Alianza Bolivariana! Alerta los pueblos de UNASUR! Viva Correa!!", escribió después Chávez en su cuenta de Twitter.

El gobierno argentino, uno de los primeros en pronunciarse, rechazó "de manera categórica la sublevación" de fuerzas militares y policiales que "ponen en riesgo las instituciones democráticas" en Ecuador.

En un comunicado, el Ejecutivo "condenó estas acciones desestabilizadoras" y remarcó que América Latina "no acepta más ataques a la democracia ni intentos de burlar la voluntad popular que se manifiesta en las urnas".

Desde Lima, el peruano Alan García repudió la sublevación que enfrenta Correa, hizo un llamado internacional para respaldarlo y dispuso el cierre de la frontera bilateral como gesto de respaldo a su par vecino.

"Rechazamos y repudiamos" lo que sucede en Ecuador, afirmó García a la prensa, en declaraciones en las que adelantó que su país ejercerá "todas las presiones para que se respete la continuidad democrática" en Ecuador.

El mandatario peruano enfatizó que su administración "respalda plenamente el derecho democrático y la autoridad democrática de Correa" y rechaza la "repudiable" ruptura institucional.

Desde Bogotá, el gobierno de Juan Manuel Santos expresó que sólo reconoce como legítima a la administración de Correa.

Uruguay, en tanto, manifestó su apoyo en una conversación telefónica que el presidente José Mujica tuvo con el vicecanciller Kintto Lucas. "Acabo de hablar con el presidente Mujica que nos dio todo su respaldo", reveló Lucas a Montevideo Portal.

Otra conversación de peso fue la del canciller de Brasil, Celso Amorim, y su par ecuatoriano, Ricardo Patiño, en la que el funcionario de Lula Da Silva transmitió la solidaridad del gobierno brasileño y garantizó una respuesta unánime de la Unasur, la OEA y el Mercosur.

"En contacto telefónico con el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, el ministro Celso Amorim expresó su total apoyo y solidaridad de Brasil al presidente Rafael Correa y las instituciones democráticas ecuatorianas", señaló una nota del Ministerio de Exteriores brasileño.

Finalmente, el chileno Sebastián Piñera llamó a sus pares de la Unasur a "abordar situación que amenaza a régimen democrático" en Ecuador, ratificó su respaldo al Ejecutivo de Correa y manifestó su "más enérgico rechazo al uso de la fuerza fuera de los cauces legales".

Tras una conversación telefónica con Correa, Piñera subrayó que se contactó con sus pares de la región para expresarles la conveniencia de "una reunión extraordinaria de Unasur para abordar los sucesos acontecidos en Ecuador", de modo que el respaldo a Correa sea "fuerte y claro".

Paraguay, en tanto, rechazó ayer "todo tipo de intentos de desestabilización" en Ecuador y apoyó "la institucionalidad democrática del gobierno" de Correa, a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Además, Asunción manifestó su convencimiento de que "en el diálogo instalado por el Ejecutivo prevalecerán los altos interés del pueblo y gobierno ecuatorianos".

El gobierno de México expresó su preocupación por "los hechos ocurridos en la República de Ecuador y que pueden afectar la vida institucional en ese país hermano".

En un comunicado de prensa dado a conocer por la embajada mexicana en Buenos Aires, la administración de Felipe Calderón "manifiesta su pleno respaldo al Presidente Rafael Correa, a la democracia ecuatoriana, y confía en que sus instituciones encontrarán una solución a esta situación en el marco del Estado deDerecho y mediante el diálogo y la conciliación".

También, el gobierno de México manifiesta que "contribuirá a los esfuerzos que emprenda la comunidad latinoamericana y caribeña a través de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y del Grupo de Río, en apoyo del orden interno en Ecuador y del Presidente Constitucional, Rafael Correa".

Además, España expresó su total respaldo a Correa y condenó "cualquier ruptura de la legalidad constitucional" y el canciller Miguel Angel Moratinos aseguró que el país movilizará "todo su arsenal diplomático para defender la legalidad constitucional".

Finalmente, Estados Unidos declaró su "apoyo" al gobierno de Ecuador y pidió un "diálogo respetuoso" para resolver la crisis.

"Nosotros apoyamos el gobierno democrático" del presidente Correa, manifestó la embajadora de Washington ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Carmen Lomellin, según reportó la agencia de noticias ANSA.

La diplomática aseguró que "Estados Unidos condena cualquier intento de violar o alterar" el proceso democrático en Ecuador, y propuso el establecimiento de un "diálogo respetuoso" para zanjar el conflicto en el país andino.

Las primeras manifestaciones de la Casa Blanca sobre la situación fueron las del vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley, quien había señalado que el gobierno de Barack Obama estaba "observando de cerca" la crisis desatada en Ecuador.