El oficio de ser mamá
Y es que criopreservar esperma e incluso embriones es una práctica que se realiza desde hace muchos años en reproducción asistida, pero que no resultaba tan simple en el caso de los gametos femeninos.
“Los ovocitos son una célula de gran tamaño y su congelamiento traía hasta hace muy pocos años muchos problemas, porque al descongelarlos muchos ya no eran viables”, explicó César Sánchez Sarmiento, director de Nascentis y jefe del área de medicina reproductiva del Sanatorio Allende.
“Pero esto cambió cuando surgió la vitrificación, un proceso de criopreservación que implica el congelamiento muy rápido y a muy baja temperatura de los óvulos, con el cual al descongelarlos, alrededor del 90 por ciento de los ovocitos son viables, además de que pueden conservarse de manera indefinida”, señaló el profesional.
En Córdoba, la técnica está disponible desde hace dos años en algunos centros de fertilidad, mientras en el mundo existe desde hace poco más de tres años, según precisó el médico.
Y los resultados ya comienzan a verse: en esta Capital nació al menos un bebé concebido a partir de óvulos desvitrificados y hay también dos embarazos en curso, según informó José Pérez Alzaa, director de Fecundart, donde se realizaron los procedimientos.
Es para celebrar que la ciencia permita a quien quiera ser madre cuando quiera, sin que el tiempo del cuerpo los apure y sin que las enfermedades sean impedimento para poder ejercer el oficio de ser mamá.