"No se olviden de todos los muertos que llevan encima"
Una ex policía santiagueña que cumplía tareas en el Departamento Informaciones Policiales (DIP), dijo ayer que "no se deben olvidar de todos los muertos que llevan encima" los acusados de delitos de lesa humanidad, en el marco del juicio por el crimen del estudiante Cecilio Kamenetzky en la última dictadura miliar.
"Observé muchas cosas desagradables, torturas y maltratos a chicos; hoy los acusados enfrentan la justicia de los hombres, pero no se pueden olvidar de
En su testimonio, la mujer de 52 años admitió que una semana antes a la detención de Kamenetzky "me comisionaron junto a Ramiro López (uno de los acusados) para hacernos pasar por pareja y vigilar la casa y realizar tareas de seguimiento" al estudiante de abogacía de 18 años.
Recordó que la noche en que asesinaron a Kamenetzky "había un movimiento raro en la dependencia" y que Musa Azar, Tomás Garbi y Ramiro López "se quedaron más tarde de lo habitual y había diálogos telefónicos interminables".
"Recién el lunes nos enteramos que habían asesinado a Kamenetzky, la versión era que había intentado escapar, pero era imposible, porque los tenían encerrados en un sotano, esposados y custodiados", precisó.
En otro pasaje de su testimonio, Carreras indicó que en la misma dependencia funcionaba la denominada "Gestapo santiagueña", dirigida por Musa Azar y secundado por Garbi, en la que se elaboraban legajos "con antecedentes y recortes de diarios en los que aparecían los detenidos, como el caso de Kamenetzky y otros tantos" en alusión a los opositores al gobierno.
"Los diarios del día se marcaban en rojo y azul, de acuerdo a la gravedad de los antecedentes que había que incorporar a los legajos personales y recién se los entregaba para la lectura de Musa Azar", acotó.
En la misma audiencia de ayer, el ex policía Mario Alfredo Arias, que por aquel entonces había egresado de
"Fue una explosión tremenda, se escuchaban gritos, voz de alto, el ladrido de perros, pensaba que se trataba de un copamiento y sólo atiné a pedir refuerzos por una radio portátil, porque ni armado estaba", explicó Arias, que trabajaba en Legajos y Archivos de la desarticulada DIP.
Otro testigo, Raúl Figueroa Nieva, docente de 58 años, recordó que fue detenido en enero de 1975, durante el gobierno constitucional del recientemente fallecido Carlos Juárez y que tras ser alojado en el DIP fue sometido a torturas por los represores López y Roberto Díaz, que se desempeñó tiempo atrás como secretario general del sindicato de remiseros.
“Cuando denuncié los apremios ante el juez federal (Liendo Roca), inmediatamente los hizo pasar a Musa Azar y López y les informó lo que había declarado y sentí mucho miedo; en otras oportunidades me dejaron una pistola en una mesa y en otra quedé solo en una auto en marcha para escapar cuando me trasladaban a la cárcel”, dijo el ex militante del PRT.
Finalmente, el comerciante Marcos Vizoso, definió a Kamenetzky como un "intelectual brillante, bueno y pacífico, no sabía ni que era una honda, mucho menos de armas".