Querellan contra la Editorial Atlántida

24/09/2010
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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La hija de un matrimonio asesinado durante la dictadura denunció a la editorial por haber utilizado en esa época su imagen y tergiversado su historia familiar para hacer propaganda a favor de la represión

La hija de un matrimonio asesinado en Uruguay durante la última dictadura militar presentó una querella contra la Editorial Atlántida por haber utilizado en aquella época su imagen y tergiversado su historia familiar para hacer propaganda a favor de la represión.

La acción penal que por "delitos de lesa humanidad" Alejandrina Barry presentó contra el directorio de la editorial durante los años 1977 y 1978 y "toda persona civil que haya participado voluntariamente del hecho", quedó radicada ante el juez federal de esta capital, Sergio Torres.

La joven, hija de Susana Beatriz Mata y Juan Alejandro Barry, expuso que sus padres fueron asesinados en Uruguay a fines de 1977 en el marco del denominado "Plan Cóndor", un acuerdo entre dictadores de Sudamérica para perseguir y reprimir a opositores políticos más allá de las propias fronteras.

Los artículos periodísticos, acompañados con fotos de la joven (entonces dos años de edad) fueron publicadas en las revistas Somos, Gente y Para en diciembre de 1977 y enero de 1978 bajo los títulos "A ellos no les importa Alejandra", "Los hijos del terror" y "Alejandra está sola", respectivamente.

La querella, que contó con la adhesión del colectivo "Justicia Ya!" y de víctimas de la represión, consignó que las notas tergiversaban la realidad de Alejandrina Barry (quien modificó el nombre que le habían impuesto) luego de "haber sido apropiada y utilizada como botín de guerra".

La joven afirmó que los hechos de los que fue víctima son delitos de "lesa humanidad", porque formaron parte de un plan de exterminio de la dictadura militar.

Barry indicó que las "acciones de propaganda" a favor del régimen militar que la tuvieron como partícipe involuntaria fueron concertadas entre oficiales de inteligencia de la Armada y la empresa periodística.

"Yo no estaba sola, como se afirma en las revistas y tampoco es verdad que nadie me reclamaba en el mundo", consignó la joven, y agregó: "mis padres fueron víctimas de un genocidio y sus victimarios utilizaron la falsificación de mi historia familiar y personal para encubrir crímenes de lesa humanidad".

Entre las pruebas ofrecidas por Barry figura la declaración testimonial del diputado nacional Miguel Bonasso.