Argentina exhortó a ratificar la prohibición de ensayos nucleares
El vicecanciller argentino Alberto D´Alotto exhortó ayer en Nueva York a que ratifiquen el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCEN) los nueves países que aún no lo hicieron, entre los cuales están Estados Unidos, China, Israel e Irán.
"Al mismo tiempo, deseamos exhortar a todos los estados a continuar la moratoria de ensayos de armas nucleares o de otros explosivos nucleares, como una medida transitoria hacia la entrada en vigor del Tratado", dijo D´Alotto, citado por un boletín de
El diplomático destacó además el compromiso argentino con el uso pacífico de la energía nuclear, en el discurso que pronunció en la reunión a nivel ministerial de países miembros del TPCEN realizada en la sede
D´Alotto subrayó la importancia del Tratado como instrumento esencial para prevenir el desarrollo o la mejora cualitativa de las armas nucleares y como un paso significativo de la comunidad internacional hacia el desarme nuclear.
Señaló también que el TPCEN está llamado a cumplir una importante tarea para proteger el medio ambiente global y la salud de las consecuencias negativas que pueden derivar de la producción y ensayo de las armas nucleares.
Al mismo tiempo, D´Alotto destacó que
El TPCEN fue firmado en Nueva York en septiembre de 1996 y
El Tratado que prohíbe la realización de ensayos nucleares en y por los estados firmantes fue suscrito por 182 sobre 195 países, de los cuales lo ratificaron 153.
"Las ratificaciones del TPCEN que han tenido lugar desde la cuarta reunión ministerial, así como los procesos iniciados en algunos países con miras a sumarse a ese tratado son, sin duda, una señal en la dirección correcta", dijo el vicecanciller argentino y valoró un anuncio en este sentido de Estados Unidos.
En su discurso, D`Alotto reiteró la exhortación argentina a que lo ratifiquen los nueve países que aún no lo hicieron (China, Estados Unidos, Egipto, India, Indonesia, Irán, Israel, Pakistán y
Si el Tratado entra en vigor con estas ratificaciones, se implementará el Sistema Internacional de Vigilancia con una red de sensores distribuidos por todo el mundo capaces de detectar los efectos de una explosión nuclear y remitirlas a un Centro Internacional de Datos.
Desde su firma hasta la actualidad se instalaron 321 estaciones de detección y 16 laboratorios de radioisótopos, de los cuales un 70 por ciento ya se encuentra operativo.