La Cueva
En el marco de la investigación de los asesinatos de la estudiante Analía Magliario y del abogado Jorge Candeloro en Mar del Plata, el Tribunal Oral 5 de la ciudad de Buenos Aires, inspeccionó el centro de detención clandestino "La Cueva" y la seccional cuarta.Los jueces Guillermo Gordo (presidente), Héctor Farías y Daniel Obligado, junto a dos secretarios del tribunal y abogados querellantes inspeccionaron entre las 11 y las 12.30 "La Cueva" y entre las 14.30 y las 16 la seccional Cuarta.
El tribunal, que tiene a su cargo la investigación de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar y que lleva adelante el juicio contra el coronel retirado Pedro Barda, jefe del GADA 601 de Mar del Plata durante el proceso, por su presunta responsabilidad en los crímenes de Candeloro y Magliario, realizó las inspecciones oculares en un marco de total hermetismo, sin permitir el acceso a la prensa.
Al término de las inspecciones, una de las abogadas querellantes, Natalia Messineo, afirmó que el tribunal inspeccionó pormenorizadamente ambos lugares y que se tomaron fotografías y se realizaron filmaciones.
Candeloro y Magliario estuvieron detenidos en "La Cueva", al igual que la esposa del abogado, Marta García, quien fue liberada luego de ser traslada a la comisaría Cuarta. En esta seccional, también fue entregado el cuerpo de Magliario a sus familiares, a quienes les informaron que había muerto durante un enfrentamiento armado.
Magliario, una estudiante platense de 28 años, fue secuestrada el 19 de mayo de 1976 en La Plata y tras pasar por la comisaría 34 de Buenos Aires fue trasladada a "La Cueva", mientras que Candeloro, una de las víctimas de la denominada "Noche de las corbatas", fue secuestrado en Neuquén el 13 de junio de 1977 junto a su esposa Marta García.
Luego fueron trasladados a Mar del Plata y alojados en "La Cueva", donde después de un tiempo la esposa fue liberada desde la seccional Cuarta. En este sentido, Marta García declaró que ambos fueron sometidos a torturas y que ella escuchó la última sesión de tormentos a su marido, el 28 de junio de 1977, día en que el abogado murió.
Por otra parte, el abogado César Sivo, otro de los letrados querellantes, valoró las inspecciones realizadas para corroborar los testimonios de personas que estuvieron alojadas en esos centros de detención ilegal.