Aníbal Fernández aclara que no avala las tomas de colegios
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aclaró ayer que no avala las tomas de colegios ni los cortes de calle como parte de las protestas de estudiantes porteños que demandan mejoras edilicias.
"Nunca avalé ni ahora ni nunca ni los cortes ni las tomas de los colegios y resisto cualquier archivo", advirtió Fernández.
No obstante, el funcionario dijo, en declaraciones a radio Mitre, que "apreciaba" la actitud de los jóvenes que protagonizan las tomas porque, destacó, "tienen criterio político y hablan con sensatez" para "defender sus derechos".
Si bien aclaró que no existía de su parte "ningún guiño" a los estudiantes que implique avalar las protestas, admitió sentirse "satisfecho" por "escuchar a los pibes cómo hablaban y cómo defendían sus derechos".
"Creí que esto no lo iba a ver más, eso de que pibes de 16, 17 años empezaran a comprender la política, eso lo reivindico y me parece saludable porque están formados per se y saben de lo que están hablando", expresó.
Reiteró con la política del gobierno nacional de no reprimir los cortes de calle aunque aceptó que eso puede aparejar un "costo político".
"Jamás reprimimos un corte, eso significa un costo político, estoy de acuerdo, pero no voy a reprimir ni loco", sentenció.
Fernández se refirió también a su exposición ante el Congreso sobre la inseguridad y ratificó que "en el último año" bajó la ola de delitos en el ámbito porteño.
"Me citan al Congreso y quieren que hable de estadísticas. Les exhibo los números que salen de todas las denuncias. Si desconfían hay que hacer auditoría y se van a dar cuenta", sostuvo en alusión a las críticas de los legisladores de la oposición.
Aclaró que "acá no hay números dibujados" y señaló que demostró en el Parlamento que la inseguridad "fue creciendo en años anteriores pero que en el último año bajó en
"¿Por qué tengo que mentir?", se preguntó, y añadió no obstante que prefiere "no hablar de estadísticas" porque "es una falta de respeto" a los familiares de las víctimas.