Videla: “Que fuimos crueles, nadie lo dude”

16/09/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
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El represor justificó el terrorismo de estado y denunció una campaña de desprestigio contra el ejército. No pudo realizar la denuncia por "intimidación"

Jorge Rafael Videla habló al finalizar la audiencia trigésimo primera del juicio en su contra y otros 30 represores para justificar el terrorismo de Estado en la idea de que libraron una batalla interna con los métodos que tenían disponibles, “fuimos un ejército cruel” dijo en tono de arenga. Además denunció una campaña de desprestigio contra el ejército argentino y negó los hechos ocurridos en la Cárcel de San Martín de Córdoba durante la dictadura militar.

"Que fuimos crueles, nadie lo dude. Sí lo que hicimos en el marco de crueldad que impone toda guerra por sus propia naturaleza. Pero señor presidente no fuimos ni integramos una asociación ilícita" dijo el represor.

En este sentido recordó una frase de Nicolás Rodríguez Peña, militar integrante de la segunda junta de gobierno argentina y uno de los hacedores de la Revolución de Mayo. “Que fuimos crueles, ¡vaya con el cargo! Mientras tanto tienen ustedes la patria que no está en el compromiso de serlo. La salvamos como creíamos que debíamos hacerlo. Hubo otros medios? Nosotros no los tuvimos ni creíamos que por otros medios fuéramos capaces de hacer lo que hicimos. Gocen de los resultados. Nosotros seremos los verdugos, sean ustedes los hombres libres".

Además el ex dictador dijo que quiere desagraviar al ejército argentino porque existe una campaña de desprestigio en su contra con el fin de subvertir al país con métodos "gramnscianos".

"A ese ejército al que represento en estas circunstancias, y al que quiero desagraviar denunciando una campaña sistemática de desprestigio, con vistas a su destrucción como institucion de la republica objetivo intermedio para subvertir la nación al mejor estilo de Gramsci" sostuvo.

Por otra parte desmintió que el ejército cumpliera tareas en la unidad Penitenciara 1 (UP1) de Córdoba, como se denominaba a la cárcel de San Martín por aquellos años donde se cometieron 31 asesinatos de presos políticos por lo que hoy están siendo juzgados Videla, Luciano Benjamín Menendez y otros 23 represores.

"No es cierto que el personal del ejército cumpliera tareas permanentes en los pabellones de la UP1 que le permitiera otorgar golpizas de día y de noche al personal allí detenido. Ni la justicia lo hubiera tolerado, ni el ejército consentido" dijo.

Por el contrario Videla sostuvo que los presos especiales realizaban "tareas de combate, adoctrinamiento y planeamiento" en esta dependencia carcelaria situación que terminó desbordando a las autoridades del penal que terminaron pidiendo la asistencia del ejército "sumando su presencia en actitud disuasoria".

 "Si es cierto que este personal detenido hacía honor a su condición de militantes realizando dentro de la carcel tareas de entrenamiento de combate, adoctrinamiento, planeamiento, frente a lo cual el personal de servicio penitenciario se vio desbordado. Luego, inmediatamente después del 24 de marzo de 1976 las autoridades de la cárcel solicitaron a esta fuerza colaborar esporádicamente en la realización de tareas esporádicamente en las requisas fuera de los pabellones sumando su presencia en actitud disuasoria" afirmó.

Además el represor se mostró molesto por los testimonios de la mayoría de los sesenta y cinco testigos a los que calificó como "poco espontaneos" y "teatralizados" con el fin de ridiculizar al ejército poniendo sobrenombres a dos de los acusados refiriendose a la infinidad de testimonios que indican que los presos apodaban al teniente Enrique Pedo Mones Ruiz como "Avispón Verde" por su maldad y al teniente Gustavo Adolfo Alsina "Remolino" por su enérgica violencia.

"Hace ya dos meses que en forma  insistente y reiterada venimos escuchando testimonios poco espontáneos y hasta diría teatralizados que a través de una repetición sistemática de acusaciones falaces centradas en dos de los acusados, a los cuales se pretende ridiculizar con apodos y a mi juicio al desprestigio del ejército usando metodologías gramcianas" dijo.

Además agregó que todos los testigos se presentan como víctimas "cuando el común denominador que los une es haber pertenecido al terrorismo con distintos grados de participación".

Defensa para Alsinia

En otro tramo de su arenga Videla reivindicó la posición de Gustavo Adolfo Alsina cuando intentó recusar al Vocal del tribunal José María Pérez Villalobo por su supuesta "parcialidad" en el desarrollo del juicio, cuestión que tras varios días, fué desestimada por el Tribunal Oral Federal 1.

"Tampoco he venido a defender a quienes fueron mis subordinados, en la guerra interna librada por la nación  argentina contra el terrorismo subversivo. Basta para ella la valentía y el coraje con la que ellos lo están haciendo. Ello quedó palmariamente demostrado en el incidente de tratamiento en el incidente de recusación del señor vocal Dr. peresz Villalobos" dijo.

Sin denuncia

En el primer cuarto intermedio del juicio, el ex dictador Jorge Rafael Videla acompañado por los otros treinta imputados se dirigieron al noveno piso de tribunales federales para efectuar una denuncia por "intimidación" debido al acto que la agrupación Montoneros realizó en Córdoba el viernes de la semnana pasada.

Luego de una corta espera, se presentó la fiscal Graciela López de Filoñuk y les comunicó a través del abago defensor Osvaldo Viola que no podia tomarles la denuncia en forma oral sino que debian presentarla por escrito tal como lo establece el artículo 174 del Código Procesal Penal luego de su reforma.

Sin denuncia y algo molestos, los represores debieron retonar a las inmediaciones de la sala de audiencias donde se realiza el juicio en su contra mientras algunos abogados defensores estudian la posibilidad de recusar a la fiscal.