El primer denunciante en la causa por las escuchas ilegales concurrió a la Legislatura para avisar que no podrá prestar testimonio el martes ya que deberá viajar a Nueva Cork para participar de la Asamblea de la ONU
Sergio Burstein, familiar de víctimas del atentado a la AMIA y blanco de escuchas telefónicas, concurrió ayer a la Legislatura para avisar, ante la Comisión que investiga a Mauricio Macri por el espionaje, que no podrá prestar testimonio el martes próximo, día en que fue citado, debido a que viajará a Nueva York, a la Asamblea de las Naciones Unidas.
“Como lo venimos haciendo desde hace tres años, vamos a estar en la inauguración de la Asamblea”, precisó Burstein al salir del Palacios Legislativo, donde mantuvo un encuentro con los diputados Gabriela Cerruti, Aníbal Ibarra y Eduardo Epszteyn, para notificarlos de su ausencia.
Burstein estaba citado para el martes a la Comisión Investigadora Especial, que intenta dilucidar la responsabilidad política de Macri y sus funcionarios en el caso de las escuchas telefónicas.
Sin embargo, no podrá asistir debido a que viajará a Nueva York, donde la presidenta Cristina Fernández de Kirchner participará de la Asamblea de la ONU, pero adelantó que no tiene “ningún problema” en concurrir a la Legislatura en una nueva fecha.
Sobre la misión de la Comisión, Burstein abogó porque “no sea un circo romano, que no se pongan palos en la rueda, que no se chicaneen y que se actúe con la altura que corresponde frente a este espionaje que afectó a familias y a personas de bien”.
“Lo menos que podemos esperar quienes fuimos víctimas de este atropello es que se le dé el trato que corresponde por parte de todos”, añadió.