El Cuarto de Cadáveres
Al llegar al Hospital Militar el teniente Alsina bajó y al poco tiempo llegó la orden de llevar el cadáver de Moukarzel. Dos de los compañeros de Bozano lo llevaron a una habitación y uno de ellos, el soldado Montes volvió afligido a pesar de que trabajaba en una funeraria y estaba acostumbrado a ver muertos.
“Estaba consternado porque venia retrocediendo con el cadáver que lo llevaba por las axilas, cuando patina con algo viscoso, entonces alumbra con una linterna y ve un montón de cuerpos” dijo.
Cuando Montes regresó al vehículo le dijo a Bozano, “no sabes lo que he visto, el que trajimos nosotros es una pinturita, hay cadáveres mutilados en esa habitación”.
Esa noche, Bozano y otros conscriptos se encontraban descansando en una habitación de la Unidad Penitenciara 1 (UP1), como se denominaba a la cárcel de San Martín en aquellos años, destinada para las patrullas militares que hacían base en la penitenciaria para reponerse cuando vieron en el patio a diez metros de su habitación al teniente Alsina que tiró al piso a Moukarzel y comenzó a tirarle agua.
“La persona estaba como si convulsionara, saltaba en el piso, tenía el torso desnudo. Después lo hizo sacar de ahí y se lo llevó no sabemos con que destino” relató Bozano.
Después de este episodio le dieron la orden para preparar los vehículos. Bozano era chofer de un Jeep que encabezaba una patrulla de cuatro vehículos que conforman tres camionetas Ford F100. “El teniente Alsina se sienta al lado mío y me ordena ir al Hospital Militar” afirmó.
Luego de dejar el cadáver de Moukarzel regresaron a la penitenciaria en donde a raíz de las repercusiones que tuvo el caso Alsina fue separado de la policía militar y reemplazado por otro teniente.
Otro hecho destacado que recuerda Bozano es una noche, antes de lo que sucedió con Moukarzel, en la que llegaron varios patrulleros de la policía de la provincia a la cárcel y los oficiales le pidieron que le consiguieran un poco de pan porque traían fiambre y unos vinos.
Mientras los policías comían en la puerta de la penitenciaria ingresó una comisión que al poco tiempo retiró maniatados y encapuchados a cuatro o cinco presos políticos que fueron subidos en la parte trasera de un Torino de la policía en muy mal estado que se retiró en caravana con los otros móviles y a los pocos minutos pudo escuchar un ráfaga de disparos muy cerca.
Se trata de la noche del 17 de Mayo de 1976 cuando por orden del Comisario Mayor Raúl Pedro Telledín envió aproximadamente a las ocho de la noche una comisión policial integrada por Carlos Yanicelli, Yamil Jabour, Calixto Luis Flores, Alberto Luis Lucero, Marcelo Luna, Miguel Angel Gómez, Juan Eduardo Ramón Molina y Ricardo Cayetano Rocha a la cárcel de San Martín.
Con orden del Juzgado Federal 1 esta comisión se llevó a los presos especiales, Diana Beatriz Fidelman, Miguel Ángel Mozé, Luis Ricardo Verón, Ricardo Alberto Young, Eduardo Alberto Hernández y José Alberto Svagusa y los asesinó fraguando un intento de fuga en la calle Neuquén al 900 de Barrio San Martín.
Daniel Eduardo Bozano tiene 54 años es ingeniero mecánico y tuvo luego de terminar la instrucción del servicio militar obligatorio quedar incorporado como soldado en día después de golpe militar de 1976. Los jefes de su compañía eran Juan Emilio Hubert, el Mayor Ramos Monzo y el teniente Gustavo Adolfo Alsina.
Sus tareas se limitaron a conducir un Jeep que encabezaba los patrullajes militares compuestos por tres camionetas Ford F100 en la que se manejaban unas treinta personas. Las guardias duraban una semana en la que no podian ni cambiarse la ropa.