¿Guardianes?

14/09/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Contreras dijo que Menéndez bajó en helicóptero a la penitenciaria. Ariza fue quien estuvo de guardia el día que asesinaron a Moukarzel con quien tuvo un “altercado” horas antes que lo estaquearan en el patio de la cárcel
Ramón Ariza y Julián Ricardo Contreras, dos miembros del servicio penitenciario de la Cárcel de San Martín durante la dictadura militar declararon en el final de la audiencia veintinueve del juicio contra Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 represores.

Contreras ubicó por primera vez a Menéndez en la cárcel de San Martín en forma contundente al declarar en el momento en el que debía reconocer a los imputados en la sala donde se desarrolla el juicio que vio bajar al represor de un helicóptero que aterrizó en la penitenciaria.

Julián Ricardo Contreras llegó a ser subdirector de la Unidad Penitenciara 1 (UP1) como se denominaba la cárcel por aquellos años y en 1977 asumió como Director del penal en reemplazo de Montamat. No obstante señaló que mantuvo contacto con los presos políticos a quienes denominaban “especiales” debido a que “los militares los manejaban”.

Por su parte, Ramón Ariza, en un testimonio contradictorio y confuso declaró que el día en el que Gustavo Adolfo Alsina estaqueó en el patio de la cárcel y torturó a René Moukarzel, situación que después terminó con su vida, tuvo un “altercado” con él en el que según Ariza, después que lo apurara para que reingresara a su celda luego de un recreo Moukarzel lo amenazó.

Me dijo vos sos un negro de mierda te voy cagar matando, vos sos del barrio las margaritas, vos tenes esposa y cinco hijos que van a quedar solos, a lo que le respondí: Moukarzel subí al pabellón y me dijo espera y vas a tener la reacción” aseguró Ariza.

También aseguró que esta situación le fue comunicada a su superior Pedro Sosa y que este le dijo que lo dejara que después lo iban a ver. “La sanción que le pueden haber hecho a Moukarzel es lo de la muerte” dijo fríamente Ariza que estaba de guardia ese día, sin embargo, no vió ni escuchó nada de lo que significó “la sanción”.

En otro sentido manifestó que en ocasiones los militares sacaban una cantidad de presos políticos de la cárcel y volvían mucho menos. “Por ahí los militares sacaban cinco presos especiales y volvían dos, no sabíamos que había pasado con los que no volvían, nunca nos enteramos” dijo.

Ramón Ariza tiene 73 años, se jubiló en 1992 del Servicio Penitenciario con el grado de Suboficial Mayor. Se desempeñó como guardia de la cárcel desde 1968 hasta fines de 1976 cuando estuvo en la guardia interna.