Representantes del sector de la venta de repuestos usados consideraron que la prohibición de los desarmaderos “va a producir un efecto inverso†y explicaron que la mayoría de los vehículos robados son para llevar a Paraguay y a Bolivia
Representantes del sector de la venta de repuestos usados criticaron ayer el proyecto de Ley para la prohibición de la actividad de los desarmaderos, así como la comercialización de las autopartes de segunda mano y su almacenamiento.
El presidente de la Cámara Argentina de Comerciantes y Reparadores de Partes para el Automotor, Mario Sarnacki, pidió que “las autoridades sean más duras y más efectivas” y aseguró que “la mayoría de los vehículos que se roban son para llevar a Paraguay y a Bolivia, no para los desarmaderos”.
“Prohibir la venta de repuestos usados va a producir un efecto inverso”, señaló Sarnacki.
El proyecto para prohibir la actividad de los desarmaderos es una iniciativa del presidente del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto, que hace dos semanas fue defendida por el ministro de Seguridad y Justicia de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, pero criticada por su antecesor, León Arslanián.