Quieren agregar 4 plazas al patrimonio de la ciudad
Quieren agregar cuatro plazas de la ciudad de Córdoba al Catalogo de Bienes Inmuebles y Lugares de la Ciudad, con la finalidad de jerarquizarlas y protegerlas como centros de gran significación y convivencia sociocultural, que además ayudan a preservar la calidad ambiental de la ciudad.
El proyecto fue presentado ante el Concejo Deliberante por la Unión Cívica Radical, y modificaría el status de la Plaza Colon, ubicada en Barrio Alberdi, la Plaza Alberdi de Barrio General Paz, Plaza Rivadavia de Alta Córdoba, y Plaza Lavalle de Barrio San Vicente.
Al respecto los ediles radicales señalan que estos lugares públicos son sumamente relevantes para los ciudadanos, que en estos espacios verdes comparten vivencias, se recrean y se identifican con su barrio y su comunidad.
Recuerdan con nostalgia que hubo dos plazas históricamente importantes para la ciudad, como lo fueron la plaza Colón y la Vélez Sarsfield, que fueron demolidas en pos del progreso y la mejor circulación vehicular, y que si tal vez en aquel momento hubieran existido otra concientización, y criterios y normativas que las avalaran, hoy en día formarían parte de la urbanización y los vecinos las seguirían disfrutando.
En este sentido argumentan la relevancia de la ordenanza que propone, que busca revalorizar estos espacios, y garantizar su respeto y permanencia en el tiempo. Señalan que estos espacios son importantes hitos que conforman la estructura urbana de la ciudad, y que históricamente constituyeron los elementos principales para la fundación de estos “barrios pueblos” de Córdoba, ya que en algunos casos albergan mercados, motores de la economía funcional que los caracterizaba) y en otros se destacaron socialmente como el paseo obligado de las familias.
Además los ediles radicales destacan que estas plazas constituyen un ejemplo de los conceptos urbanísticos de las ciudades del siglo XIX y principios del XX, que se pensaban con el objeto de mejorar las condiciones sanitarias y la calidad de vida de los ciudadanos.
“Son para los vecinos espacios convocantes, que permiten pausas a la rutina, promueven la recreación y realización de actividades de desarrollo en la vida de la comunidad y expresan la identidad de los Barrios Tradicionales de Córdoba” reflexionan los concejales en el proyecto.
En tanto, hacen una breve reseña de la historia de cada plaza, recordando que la Plaza Colon fue construida en 1888, y remodelada en 1955 por el paisajista Carlos David, alberga la fuente, estatuas, y columnas donadas por el presidente Juárez Celman, que pertenecieron al Pabellón Argentino en la Exposición Internacional de Paris de 1887, que se destaco por la construcción de la Torre Eiffel.
Por otra parte la Plaza Alberdi, constituyó junto al Boulevard (actual Av. 24 de Septiembre) el eje principal del Barrio General Paz. Este Barrio Pueblo se construyo siguiendo las premisas y estilo del urbanismo del siglo XIX. En 1869 Saint Remy Urban realizo el plano encargado por Augusto López, caracterizado por sus señoriales Bulevares, el mercado, iglesia y espacios verdes, en el que la plaza tuvo un papel preponderante.
Cabe destacar que actualmente, en un barrio cada vez más modificado y densificado el rol en el espacio toma mayor dimensión.
También recuerdan que la Plaza de Barrio Alta Córdoba surgió del deseo de los vecinos, quienes formaron la “Comisión Pro Plaza de Alta Córdoba” y lograron que el municipio expropie el terreno en 1926, y la inauguración de la misma por el intendente Olmos el 30 de octubre de 1927. Este lugar nació unido a los ciudadanos y siempre mantuvo ese fuerte arraigo y sentido de identidad para el barrio, y por esta razón es parte del patrimonio del sector.
Finalmente señalan que el sistema ambiental del Barrio San Vicente responde a la planificación urbana del siglo XIX, expresada en el loteo promovido por Agustín Garzón, tres de ella articulan y enriquecen el eje institucional del barrio, incluyendo al mercado, la cuarta plaza determina el segundo eje estructurante del barrio. Todas ellas tienen una fuerte presencia urbanística e impacto en la vida social y cultural.
“En una metrópolis cada vez más grande y densamente poblada, en la que se observan múltiples problemáticas, como la contaminación del aire, ruidos molestos, transito desordenado y falta de limpieza, los espacios verdes son burbujas ambientales muy necesarias en el medio del cemento” concluyen los ediles radicales.