Pesadilla
Ante los asesinatos, secuestros, amenazas o intentos de soborno a los periodistas, muchos tomaron simplemente la decisión de no trabajar sobre temas vinculados con el narcotráfico, dice el informe del Comité para
El reporte "Silencio o muerte en la prensa mexicana" aborda los crímenes de 22 periodistas y tres trabajadores de medios, así como la desaparición de siete, desde cuando el presidente Felipe Calderón ordenó a los militares involucrarse en la lucha antidrogas en diciembre de 2006.
El abanico de mecanismos para silenciar a la prensa incluye amenazas, sobornos que llevan a la autocensura, y en algunos casos los atacantes cuentan con la complicidad de autoridades, agrega.
El reporte recuerda que más del 90% de los crímenes contra la prensa sigue impune y reclama medidas urgentes para "crear un ambiente en el que los periodistas puedan cumplir con su trabajo con un cierto grado de seguridad".
A fines de agosto, una misión de los relatores para
Como ejemplo del silencio que se está imponiendo en las regiones mexicanas más afectadas por la violencia, el CPJ menciona Reynosa, ciudad vecina de la norteamericana McAllen, en el estado de Tamaulipas, escenario de una cruenta disputa del cartel del Golfo y el grupo de Los Zetas.
En las últimas semanas esa violencia se expresó con la matanza de 72 migrantes, la explosión de dos coches bomba, así como balaceras en carreteras y en calles. "Pero eso no se lee en la prensa local: el cartel también controla los medios de comunicación", denuncia el texto.
El reporte del CPJ va más allá y señala que en la zona "el cartel del Golfo controla el gobierno local, desde las fuerzas de seguridad hasta los permisos que se otorgan a vendedores ambulantes". La falta de noticias lleva a los ciudadanos de Tamaulipas a usar las redes sociales en internet para intercambiar información sobre la violencia.
Los periodistas que no acatan el silencio sufren graves consecuencias. Tres periodistas de Reynosa desaparecieron en marzo y se teme que hayan muerto. Otro ejemplo del riesgo que corren los reporteros es el asesinato en noviembre del cronista judicial de Durango (norte), Bladimir Antuna García. Cuando fue amenazado de muerte, autoridades estatales lo ignoraron.
Un país dominado e influenciado por los Estados Unidos con la promesa de convertirse en parte del gran sueño americano vive hoy las consecuencias de haberse entregado a tan trágica mentira, reducido a la mínima expresión, viviendo su peor pesadilla.