Alta en el Cielo
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cerró su primera visita de Estado a Brasil ante los miembros del Supremo Tribunal Federal de Brasil afianzando los lazos de integración bilateral y regional.Cristina inició su periplo por tierras brasileñas inaugurando el sábado en Recife, una planta de fabricación de generadores de energía eólica, perteneciente al Grupo Pescarmona, en donde resaltó la importancia del intercambio de tecnología en las relaciones comerciales entre ambos países.
Ayer, por la mañana y hasta pasado el mediodía, participó de los festejos del 186 aniversario de la independencia de Brasil, convirtiéndose en la primera mandataria americana en ser invitada especialmente a tomar parte de esos actos y el cuarto jefe de Estado en la historia brasileña, precedida solamente por los presidentes de Portugal, Mozambique y Nigeria.
La jornada de cierre se inició hoy en la sede gubernamental de Planalto cerca del mediodía, cuando Cristina y Lula, acompañados por los respectivos cancilleres, Jorge Taiana y Celso Amorío mantuvieron un encuentro en el cual avanzaron sobre el análisis de los acuerdos de integración que firmarían poco después.
Paralelamente, los ministros, secretarios y subsecretarios de las distintas áreas, encabezados por los jefes de gabinete, Sergio Massa y Dilma Rouseff, sostuvieron una reunión de "comitiva ampliada", en la que cada área fue exponiendo sintéticamente los fundamentos del acuerdo alcanzado.
Así, a su turno el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido se refirió a los acuerdos sobre explotación de recursos hídricos, el titular del Banco Central, Martín Redrado al acuerdo que permitirá reemplazar el dólar como moneda de intercambio comercial entre ambos países y el ministro de Hacienda, Carlos Fernández al acuerdo entre los bancos BNDES (Brasil), BICE Y Nación (Argentina), para la financiación de emprendimientos de integración que luego fueron rubricados por los mandatarios de ambos países.
Luego, durante un almuerzo los presidentes de Brasil y Argentina reflejaron en sus discursos la firme decisión de avanzar decididamente hacia la integración total de Argentina y Brasil y de la región, junto al MERCOSUR y encontrar el camino para convertirse en países desarrollados.
Tras el almuerzo, la presidenta se dirigió hacia la sede del Congreso, donde fue recibida por el ex presidente y titular del Senado brasileño, José Sarney. Más tarde la mandataria argentina se trasladó al edificio del Supremo Tribunal Federal donde frente a sus miembros destacó la política de Derechos Humanos implementada por Argentina y propició el intercambio entre el fuero brasileño y la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para avanzar "también en la integración de leyes y mecanismos de consultas bilaterales".
Ambos mandatarios se volverán a encontrar el mes próximo, cuando se concrete en Viña del Mar, Chile, la reunión de presidentes de la Unión Naciones Suramericanas (Unasur).