Si Hawking lo dice…
En su nuevo libro, titulado The Grand Design (El Gran Diseño), publicado en capítulos por el periódico inglés The Times, Hawking concluyó que “el Big Bang es una consecuencia inevitable de las leyes de la física”.
El Big Bang es un modelo científico que trata de explicar el origen del universo y su desarrollo posterior.
Hawking sostuvo que “dado que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo –y de hecho lo hizo– de la nada.
La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el universo, de que nosotros existamos”. Por tanto, agrega, “no es necesario invocar a Dios” para que haya cosmos.
De esa manera Hawking contradice al físico inglés Isaac Newton (1643-1727), quien sostuvo que el universo debió haber sido un diseño de Dios, porque no pudo haberse creado a partir del caos.
El nuevo libro de Hawking que será publicado el 9 de septiembre fue escrito en colaboración con el físico estadounidense Leonard Mlodinow.
En su obra más popular, Una breve historia del tiempo, un texto de divulgación sobre el universo y su evolución, Hawking, físico teórico reconocido internacionalmente por sus aportes en cuestiones de cosmología, agujeros negros y gravitación cuántica, sugería que “si llegamos a descubrir una teoría completa, sería el triunfo definitivo de la razón humana porque entonces conoceríamos la mente de Dios”.
Según señala el diario El País, de Madrid, ahora sostiene que, del mismo modo que el darwinismo eliminó la necesidad de un creador en el campo de la biología, las nuevas teorías de la física hacen redundante el papel de un creador del universo.
Los argumentos actuales de Hawking sugieren que rompió con su visión anterior acerca de la religión, cuando sostenía que las leyes de la física significaban que sencillamente no era necesario creer que Dios hubiera intervenido en el Big Bang.
Ahora destaca, por ejemplo, que el descubrimiento del primer planeta extrasolar, en 1992, ayudó a desmontar la visión de Isaac Newton de que el universo no pudo surgir del caos sino que fue creado por Dios.
Ese hallazgo “hace que las precisas condiciones de nuestro sistema planetario –el Sol único, la afortunada combinación de la distancia Sol-Tierra y la masa solar– sean mucho menos llamativas y en absoluto evidencias convincentes de que
“Lo que he hecho es mostrar que es posible que la forma en que comenzó el universo esté determinada por las leyes de la ciencia. En ese caso, no sería necesario apelar a dios para decidir cómo comenzó el universo. Esto no prueba que no exista dios, sólo que dios no es necesario”, Stephen Hawking.