Relatan el asesinado del hermano del líder del ERP
Carlos Santucho, hermano mayor del lider del ERP, Mario Roberto Santucho, fue asesinado en el centro de detención ilegal Automotores Orletti introduciéndolo de cabeza en un tanque de agua, según reveló ayer una sobreviviente.
El relato del crimen fue realizado por Sara Méndez, primera ciudadana uruguaya en declarar como testigo en el juicio que se sigue ante el Tribunal Oral Federal 1 porteño a seis represores que actuaron en ese sitio durante la dictadura.
A ese centro eran conducidos todos los ciudadanos extranjeros secuestrados en el marco del Plan Cóndor, de colaboración represiva entre las dictaduras de la región.
La mujer dijo haber visto al hermano de Santucho arrastrándose por el piso después de haber sido torturado para que revelara el paradero del jefe guerrillero.
"Cuando cometían algún acto salvaje, ponían en marcha los motores de todos los automotores, de manera que no pudiéramos escuchar, pero después que le pusieron la cabeza en un tanque de agua, dijeron que ya estaba mucho mejor", relató la mujer.
Mendez contó que en se centro estaba también detenida una hermana de Santucho, y que al día siguiente de que éste fuera abatido en un tiroteo en Villa Martelli, la obligaron a leerle a todos los prisioneros la crónica del diario
En esta causa están siendo juzgados el ex agente de inteligencia Raúl Gugileminetti, el vicecomodoro Néstor Guillanmondeguy, el coronel Rubén Visuara, el general Ruben Eduardo Cabanillas los agentes civiles Eduardo Rufo y Honorio Martínez Ruiz.
Méndez, a la que le robaron en Orletti a su hijo Simón Riqueló con quien pudo reencontrarse recién 26 años mas tarde, citó entre sus captores al fallecido general Otto Paladino, que fue jefe de
También reveló que en Orletti uno de sus secuestradores se identificó como el mayor uruguayo Nino Gavazzo, anticipándole que sería trasladada a ese país.
En las próximas audiencias declararán otro ciudadanos uruguayos que integraron el denominado "primer vuelo" para llevarlos a su país natal, donde eran buscados por las dictaduras.
En ese marco no descartó que en Uruguay haya actualmente muchos más hijos de desaparecidos de ese origen secuestrado en