Continúan las indagatorias a ex jueces
El juez federal Walter Bento, continuará esta semana las indagatorias iniciadas el jueves último a ex jueces y camaristas imputados en causas que investiga por delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar.
El magistrado comenzó las indagatorias el jueves último al ex juez y camarista Otilio Romano, imputado por presunta omisión sobre la investigación de 94 casos de privación ilegítima de la libertad, torturas y desaparecidos mientras se desempeñaba como fiscal federal durante la dictadura militar.
El juez Bento decidió continuar hoy las indagatorias a Otilio Romano, debido a que por problemas de enfermedad, el camarista imputado no concurrió ayer a los tribunales federal y está previsto que recién lo haga hoy, indicaron voceros judiciales.
Una vez concluida la indagatoria a Romano, Bento indagará al ex juez y camarista, Luis Miret, investigado por presunta omisión en las investigaciones realizadas durante la dictadura militar vinculado a siete desapariciones, diecisiete privaciones de libertad y seis casos de tortura.
En las causas que investiga el juez Bento, incluye como imputados a los ex jueces federales Guillermo Petra Recabarren, Gabriel Guzzo y Rolando Carrizo, quienes ejercieron sus actividades entre 1975-1983.
La abogada miembro del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Mendoza, Viviana Beigel, aclaró que "los ex jueces y camaristas imputados deberán concluir la etapa de indagatoria y posteriormente la justicia federal resolverá el procesamiento para la elevación a juicio".
Repudio al profesor
Estudiantes de
El camarista Miret imparte clases en la cátedra de "Derechos Humanos" de
Organizaciones civiles defensoras de Derechos Humanos en Mendoza rechazaron tal resolución impugnando la participación de Santamaría "por presunta amistad personal con Luis Miret".
Medios radiales locales informaron que al presentarse Miret ayer a las 14 para dar clase ante unos diez alumnos "unas 50 personas, integrantes de
Ante tal situación, Miret se retiró del lugar afirmando “soy un hombre pacífico; soy inocente y lo voy a comprobar".
Los dirigentes estudiantiles justificaron su acción afirmando que "se trata de una impugnación ética, pacíficamente, sin escraches, pero con firmeza y convicción".
No obstante, estudiantes que cursaban la materia con Miret denunciaron que "no queremos que nos dé clase sobre Etica un profesor que está gravemente acusado de haber colaborado con la dictadura militar en Mendoza".
"Lo tuvimos que soportar en las clases cantándole loas al franquismo y a la dictadura militar argentina con su lógica castrense", concluyeron.