Tripartidismo
Entre Unión por Córdoba (UPC), el Frente Cívico y Social (FCyS),
Según lo que establece el proyecto presentado por el bloque oficialista en la Unicameral para modificar la reforma política sancionada en 2008, este aporte público estará conformado por la asignación de un valor a cada voto que los cordobeses emitieron en las elecciones del 2007 que será el equivalente al 2 por mil del Salario Mínimo, Vital y Móvil para cada sufragio.
A partir del primero de enero de 2011 el Salario Mínimo Vital y Móvil será de 1.840 pesos, por lo que cada sufragio valdrá 3,68 pesos que multiplicado por los 1.707.522 votos totales registrados en la última contienda provincial, conformarán el total de 6.283.680 pesos que se distribuirán en forma porcentual.
El 30 por ciento, es decir $1.885.104 se repartirá en forma igualitaria para todos los partidos y alianzas políticas que participen en la próxima contienda electoral que, si tomamos como base los datos de las elecciones de 2007 donde se presentaron nueve partidos políticos, cada uno de ellos recibiría $209.456 para financiar su campaña el año que viene.
En tanto el 70 por ciento restante, $4.398.576, se distribuirá en forma proporcional a la cantidad de votos que cada partido obtuvo en las últimas elecciones provinciales, siempre y cuando hayan alcanzado el piso fijado en el 3 por ciento de los votos.
Siguiendo al pie de la letra lo que dice el proyecto de ley del oficialismo, este setenta por ciento debería repartirse entre el Partido Justicialista, la Democracia Cristiana y la UCD dentro de la sumatoria electoral de UPC; la Alianza Frente Cívico, Movimiento Libres del Sur, Unión Vecinal Federal y el Frente Grande dentro de la sumatoria del FCyS y sólo la UCR.
En este sentido por la cantidad de votos que cada partido obtuvo en aquella elección deberían recibir un total de poco más de
Siguiendo este criterio, al partido Justicialista le corresponderían 968.126 pesos porque obtuvo el 22,01% de votos, a la Democracia Cristiana 142.074 por conseguir 3,23%; a la UCD 136.355 por haber alcanzado el 3.10% de votos; a la Alianza Frente Cívico $563.897 por los 201.037 votos; al Movimiento Libres del Sur $201.894 por sus 71.936 sufragios; a Unión Vecinal Federal $158.348 al haber obtenido 56.400 votos y al Frente Grande $132.837 por sus 47.415 electores y por último la UCR se llevaría un total de $975.164.
Sin embargo la interpretación que le daría el oficialismo a la asignación de los aportes del gobierno provincial sería la de otorgarle a cada sumatoria el dinero correspondiente a la cantidad total de votos que obtuvo y luego esta suma sería distribuida por quien encabezó la alianza a los partidos que lo acompañaron y que alcanzaron el piso electoral según su propio porcentaje de sufragios.
De esta forma la sumatoria de los partidos que conformaron UPC recibiría 1.634.950 pesos que representan los 582.973 votos (37,17%). De esta suma total le correspondería al partido Justicialista $359.852 porque obtuvo el 22,01% de votos, a la Democracia Cristiana $52.808 por conseguir 3,23% y a la UCD $50.683 por haber alcanzado el 3,10% de votos. Los nueve partidos restantes que también integraron la sumatoria no recibirían nada por no haber alcanzado el piso del 3 por ciento.
En tanto el FCyS obtendría 1.585.247 pesos por alcanzar 565.239 votos (36,04%), de los cuales $203.228 irían para la Alianza Frente Cívico por 12,82% de los votos; $72.762 al Movimiento Libres del Sur por haber obtenido el 4,59% de sufragios; $57.068 para Unión Vecinal Federal al haber conseguido el 3,60% de votos y $47.874 al Frente Grande por sus 3,02%, quedando cinco partidos sin financiamiento público.
Por último la UCR se lleva un total de 975.164 pesos gracias a los 347.698 (22,17%) cordobeses que la eligieron que no tendrá que repartirlos entre los cuatro partidos que conformaron la sumatoria porque ninguno alcanzó el piso electoral del 3%.
Teniendo en cuenta estos porcentajes UPC, el FCyS y la UCR se llevarían más de cuatro millones trescientos mil pesos por la distribución porcentual del 70% y poco más de seiscientos mil pesos por el reparto igualitario del aporte del 30%, constituyendo un total de cinco millones del total de poco más de sies millones.
Por consiguiente en lo que se refiere al financiamiento de los partidos políticos, se desplazaría el bipartidismo reinante en la provincia desde el regreso de la democracia en 1983 y se instalaría un triparartidismo que acapararía casi todo el aporte público para sus campañas políticas en 2011.