“Ser mujer implicaba inevitablemente violacionesâ€
El letrado manifestó a Télam que "la condición de mujer implicaba inevitablemente violaciones, vejámenes y abusos deshonestos” cuando estuvieron bajo la responsabilidad de la dictadura que tomó el poder a partir del 24 de marzo de 1976.
"Además de las torturas y tormentos al que eran sometidas las personas secuestradas, los abusos sexuales eran habituales, salvo excepciones por estar embarazadas o indispuestas, incluso hubo casos de hombres que fueron violados”, añadió el abogado de la Agrupación Hijos y dijo que "tampoco hay dudas que estas metodologías eran consentidas por las más altas autoridades”.
En cuanto a cómo son tratados estos hechos en la Justicia, el abogado destacó que están dando importantes fallos que entienden a estos delitos contra la integridad sexual como prácticas "sistematizadas”, por lo tanto son de "Lesa Humanidad e imprescriptibles”.
No obstante aclaró que estos hechos siguen siendo de instancia privada para el Código, por lo tanto necesita necesariamente de la denuncia de la víctima para que la Justicia pueda investigar y "obviamente nosotros no podemos pedir a una compañera que relate este tipo de cuestiones, aún cuando sabemos que lo padecieron”.
Varias ex presas políticas que hasta el momento declararon como testigos prácticamente en la mayoría de los casos relataron que fueron víctimas de abusos y ultrajes sexuales, tanto de los militares como del personal del Departamento de Informaciones Policiales (D2).
De acuerdo a los datos suministrados por las organizaciones de los Derechos Humanos, la primera sentencia judicial que establece a la violación como delito de lesa humanidad fue dictada en abril por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe y condenó a 11 años de prisión a Horacio Américo Barcos, un agente civil de Inteligencia que colaboró con la represión.
Los jueces, en el fallo, entendieron que la violencia sexual probada en contra del represor también constituye una forma de tormentos, por lo tanto se trata de un crimen de Lesa Humanidad.
En cuanto a lo que va del juicio hasta el momento, Orosz evaluó que "si bien estamos en la etapa de recepción de testimonios y que en general van coincidiendo en cuanto a los hechos que se trata de probar en este proceso, entendemos a esta altura que la condena es inexorable” para los imputados.
Si bien dijo que los testimonios "tienen diferencias obvias que son propias de la subjetividad de cada una de las personas, de cómo lo pudo percibir, ver, desde qué lugar”, pero que estos temas ya han sido tratado por la doctrina y la jurisprudencia en forma muy clara, incluso por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
"Con los testimonios de las víctimas estamos ante la certeza que se necesita para condenar” a los imputados que están siendo juzgados, no obstante mencionó la "profusa documentación que existe en la causa y que respaldan los hechos tal como ocurrieron y como aquí se está contando”.
Mañana, a partir de las 9.30, se retomará el debate oral de este juicio que comenzó el 2 de julio y se desarrolla entre los martes y jueves en los Tribunales Federales de la ciudad de Córdoba. Hasta el momento declararon 48 testigos, en tanto que el martes abrirá la décima semana y la audiencia número 25.
Este proceso de enjuiciamiento acumula los expedientes `UP1 o Videla` y `Gontero o Menéndez`.
En el primero de los casos tiene que ver con el asesinato de 31 presos políticos de la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1) fraguando situaciones de fuga, en tanto que en la causa restante los hechos se vinculan a secuestros y torturas a policías de la D2.
Ambas causas acumulan un total de 31 imputados, siendo Videla y Menéndez los principales por la responsabilidad en cuanto al orden de la cadena de mandos.