Fuera de micrófono
La legislatura plasmó en un frío papel con formato de proyecto, el repudio por los más de 20 empleados ya despedidos en la emisora radial LV2; “medida que lejos de resolver el conflicto, solo lo profundiza, descargando el peso del proceso de vaciamiento de esta empresa (Radiodifusora Mediterránea), en la desocupación de los trabajadores”.
La declarativa también expresa que “vería con agrado que la Secretaria de Trabajo de la Provincia, con la urgencia que corresponde, arbitre las medidas conducentes para atender, canalizar y hacer respetar, las legitimas demandas del personal afectado”.
La propuesta rubricada por todos los bloques parlamentarios, plantea -además- que “resulta procedente, una pronta intervención de los organismos nacionales que tienen a su cargo la regulación y control de la actividad de radiodifusión de la Empresa”.
El hecho de que en poco tiempo la Unicameral haya expresado en dos oportunidades su solidaridad con los trabajadores de LV2, indica que el problema nunca se resolvió. La declarativa es una mera señal de apoyo político al reclamo gremial de los trabajadores de prensa de la querida radio, pero la solución deben brindarla aquellos “aventureros de los medios”, que lejos están de ofrecer una propuesta comunicativa.
“La única variable de ajuste -en un modelo Neoliberal- termina siendo el trabajador que, en este caso particular, constituye la verdadera esencia de una actividad que, por su especial naturaleza, hace imposible las evaluaciones de carácter estrictamente económicas, lo que nos lleva a afirmarnos en la convicción, de que la radio son sus trabajadores y el compromiso con su profesión. El compromiso con el deber de informar. El compromiso con la gente”, expresa parte de la declarativa aprobada esta tarde.