Dos Amigas
Eva Magdalena Zamora, una de las sobrevivientes de la Cárcel de San martín durante la dictadura militar declaró como se llevaron a Marta Juana González de Baronetto y a Diana Fidelman de sus celdas que luego aparecieron asesinadas en un fraguado intento de fuga.
Una de las preocupaciones de Marta era que no había podido anotar a su niño que había dado a luz estando en la prisión. El 11 de octubre abrieron la celda y cuando la sacaron pasó por la celda de Eva le dijo “me voy a anotarlo a Lucas”.
Cuando la sacaron abrió las rendijas de la ventana y pudo ver como se la llevaban por el callejón del penal y pensó que no volvía.
“La miraba a ella porque después de todo lo que había pasado, pensaba que no volvía y que si alguna vez me encontraba con sus hijos o con Baronetto le tenia que contar como había sido” dijo.
En el caso de Diana Fidelman otra de las presas políticas que fue asesinada en un fraguado intento de fuga Zamora estaba al lado de su celda y escuchó el día en que la retiraban que decía “porque me llevan yo no quiero salir de la penitenciaria”.
Por otra parte relató que la penitenciaria el teniente Gustavo Adolfo Alsina la hizo poner en la celda de castigo siete días a pan y agua por no decirle teniente y que iba todos los días a preguntarme si tenía hambre y se enfurecía porque jamás le respondía.
Al lado de esta celda se encontraba María del Rosario Miguel “Charo” Muñoz, la presa política que Alsina estaqueó en el patio de la cárcel cuatro días antes de hacer lo propio con René Moukarzel.
Cuando Muñoz volvió del estaquemiento le contó a Eva que tuvo un alivio a pesar de todo ya que su única preocupación mientras la torturaban era no vomitar porque los militares si iban a dar cuenta que había comido y su sufrimiento se podía agravar.
Eva Zamora y Marta Baronetto fueron secuestradas el mismo día y llevadas a la Dirección de Informaciones de la Policía de Córdoba, la temible D2, desde fueron trasladadas junto a Hugo Vaca Narvaja a la UP1 el 21 de Agosto, el día posterior al intento de copamiento de la jefatura que funcionaba en el pasaje Santa Catalina.
Ambas eran muy amigas, compañeras de militancia, las dos eran catequistas en un colegio y lucharon en la década del ´70 por el agua potable del barrio Villa el Libertador.
“Yo creí que necesitaban instaurar en el país un modelo económico salvaje con la perdida del modelo nacional y para hacerlo necesitaban hacernos callar a quienes podíamos pegar el grito” finalizó Zamora.
Eva Magdalena Zamora tiene hoy 61 años canillita sigue residiendo en Villa El Libertador donde está llevando adelante la lucha para que erradiquen el basurero de este barrio. Fue detenida junto a su esposo el 15 de Agosto de 1975.
Y ahora quien podrá defendernos?
Cuando el presidente del Tribunal Oral Federal 1 Jaime Díaz Gavier le preguntó porque el Dr. Luis Angulo había abandonado su defensa cuando estaba detenida y se le asignó al defensor oficial Luis Eduardo Molina, Eva rompió en una carcajada y le respondió: Y quien podría defenderme el chapulín colorado!