Testigo reconoció a la “patota de torturadores”

25/08/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
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Además aseguró que un defensor oficial le tomó declaración de las torturas que padecía y le dijo “vos no querés hablar ni tampoco bajarte la bombachita, así no vas a salir nunca”.Habó uno de los acusados y lloró al Cuca Antón
Una ex presa política reconoció a algunos de los imputados como las personas que la torturaban, al declarar hoy como testigo en la 23º audiencia del juicio oral y público que se desarrolla en la ciudad de Córdoba y que tiene como principales imputados a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez.

María Teresa Sánchez, actualmente abogada de la filial local de Abuelas de Plaza de Mayo, fue secuestrada el 24 de febrero de 1976 cuando una “patota policial” fue a su casa en busca de su marido sindicalista Víctor Ferraro.

La testigo fue militante estudiantil universitaria y durante sus cuatro días de detención en dependencia del Departamento de Informaciones Policiales (D2) reconoció como de la “patota de torturadores” a los policías imputados Miguel Ángel ‘gato’ Gómez y Calixto Luis ‘chato’ Flores.

A la imputada Mirta ‘cuca’ Antón no la reconoció por el nombre pero al observarla hoy en el banquillo de los acusados dijo que sí estaba en la D2 como personal policial.

En esa dependencia policial recordó que vio a su marido muy golpeado y que le habían dibujado una Cruz Svástica en el pecho. “El gato Gómez nos hacía gritar Heil Hitler”, relató la testigo Sánchez.

Asimismo ubicó en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1), donde luego fue trasladada, a los militares Pedro Mones Ruiz y el teniente Gustavo Adolfo Alsina.

Las torturas de Alsina son inolvidables para mí”, manifestó la testigo al sostener que “era uno de los torturadores más salvajes” de la UP1, y que en ese lugar eran normal que personal masculino las desnudaran y las sometieran a “tratos brutales”.

El 13 de abril de 1976 la llevan a la Maternidad Provincial para dar a luz a su beba, y recordó que durante todo el tiempo que duró el proceso del alumbramiento la mantuvieron “esposada de las manos en la cama” de parto.

Reprochó también la actitud de pasividad que asumieron los defensores oficiales, Ricardo Haro y Luis Molina, que se encargaron de representarla cuando fue acusada de ‘asociación ilícita’, además del secretario del Juzgado Federal en esa época, Luis Rueda, quien en una oportunidad le tomó declaración.

En una oportunidad le expone a Molina lo que estaba padeciendo, pero para sorpresa el defensor le dice: “bueno, vos no querés hablar ni tampoco bajarte la bombachita, así no vas a salir nunca”.

Entre las situaciones tormentosas que le tocó vivir recordó cuando a la también presa Diana Fidelman en una oportunidad la llevan a la D2 y es “torturada y violada” días antes de ser asesinada.

Luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 los presos políticos de la UP1 comenzaron a ser eliminados en los ‘traslados’ que realizaban y fraguando situaciones de fuga.

Fidelman fue asesinada el 17 de mayo de 1976 junto a un grupo que integraban Miguel Angel Mozé, Luis Ricardo Verón, Ricardo Alberto Hernández y José Alberto Svaguza, asesinados en calle Neuquén al 900.

De acuerdo a los datos de la causa, la comisión policial que realizó el traslado de este grupo estuvo a cargo de los policías de la D2, Carlos Yanicelli, Yamil Jabour, Calixto Flores, Alberto Lucero, Marcelo Luna, Miguel Angel Gómez, Juan Eduardo Molina y Ricardo Rocha, según consta en la causa.

En otro de los tramos de su relato la testigo recordó cuando vio a José ‘cacho’ Moukarzel desnudo y estaqueado en el patio de la UP1, quien luego murió como consecuencia de esa tortura.

En este proceso de enjuiciamiento se juzgan las causas UP1 o Videla por el fusilamiento de 31 presos políticos simulando fugas, y la causa Gontero o Menéndez, por los delitos de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos agravados en contra de efectivos policiales del ex Departamento de Informaciones Policiales (D2).

Molina Acusa y la Cuca llora

En el arranque de la jornada el defensor Arrieta anunció que su defendido haría uso de la palabra. Molina leyó una proclama diciendo que en este juicio se escucha sólo una campana y realtó un listado de atentados ocurridos durante los años de la dictadura que se los atribuyó a "los subversivos" entre los cúales uno habría sido contra la familia de Mirtha "la Cuca" Antón  por lo que al escuchar las palabras de Molina la represora rompió en llanto. Molina aseguró que no eran "jóvenes estudiantes" sino "peligrosos delincuentes".