Antisemitas

24/08/2010
Provinciales - Juicios que cambiarán el país
alternative
Un testigo calificó de esta forma el trato con todos los presos de la cárcel. Ubicó a Mones Ruiz, Alsina y el Cabo Pérez. Escuchó los últimos minutos de Moukarzel
Isaac Rudnik, uno de los sobrevivientes de la Cárcel de San Martín durante la dictadura militar dijo que los militares tenían un trato antisemitita generalizado con todos los presos y que consideraban como el insulto más grande llamarlos “ratas sionistas” o “ratas judías”.

“Era absolutamente normal que el personal militar nos trataran como ratas sionistas o ratas judías, era generalizado para todos, inclusive para compañeros que no tenían ningún parentesco que pudieran ser de ese origen. Para ellos éramos todos ratas sionistas, ratas judías, era como el insulto denigrante", relató.

Además identificó a Enrique Pedro Mones Ruiz y Gustavo Adolfo Alsina, dos de los acusados del juicio contra Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez y otros 29 represores, como los encargados de las guardias más duras de la penitenciaria y al Cabo Pérez, también imputado, como quien se ensañaba y golpeaba salvajemente a los presos.

Rudnik quien había sido herido de bala en una de sus piernas durante su detención en pleno centro de la ciudad, fue trasladado primero al Hospital de Urgencias donde fue intervenido quirúrgicamente y luego sin el alta médica terminó en la enfermería de la Cárcel de San Martín en donde compartió su internación con Fermín Rivera, Enrique Asbert y Oscar Antonio “el pájaro” Rosseti.

Por esto pudo escuchar los últimos minutos de René Moukarzel que murió en la sala contigua luego de haber escuchado durante todo el día su quejido por haber sido estaqueado desnudo en el patio de la cárcel donde durante horas le arrojaron baldazos de agua fría.

También Rudnik fue testigo de la golpiza que terminó dejando hemipléjico a Pablo Balustra y estuvo en el momento del traslado masivo a la cárcel de Sierra Chica en el que decidieron no llevar a Balustra por su mal estado y días después apareció asesinado en un fraguado intento de fuga. 

Isaac Rudnik fue detenido el 20 de Agosto de 1975 después de realizar una repartija de volantes en un acto relámpago de la organización estudiantil a la que pertenecía. Ese día ocurrió  la toma de la jefatura de policías en el pasaje San Martín. Perseguido por la policia recibió dispararos en una de sus piernas que le dejaron heridas que por las torturas que recibió en la cárcel casi se la amputaron. No obstante las operaciones que le realizaron en su pierna, le quedaron secuelas hasta la actualidad por lo que se traslada con muletas.

A finales de 1976 fue trasladado a Sierra Chica y fue llevado nuevamente a la UP1 en abril de 1977 para luego pasar por el Campo La Ribera en donde un militar le informó que estaban en condición de rehenes y que iban a ser asesinados si le sucedía algo durante la visita de Videla a la provincia de Tucumán. A los tres meses volvió a Sierra Chica.

Tuvo una causa judicial por “resistencia a la autoridad” que estuvo a cargo del ex juez federal Adolfo Zamboni Ledesma quien lo absolvió a los pocos meses pero quedó a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN). Pese a solicitar la opción para salir del país al Ministerio del Interior cada seis meses, nunca pudo recuperar su libertad hasta junio de 1982 que debió permanecer con libertad vigilada durante seis meses.