Reclaman el mal estado de la Farmacia Municipal
Reclamaron ayer por la mañana por el mal estado de la Farmacia Municipal, las condiciones laborales en que se desempeña, y por la política de salud implementada por este gobierno.
Durante la comisión de Salud y Medio Ambiente se hicieron presentes Erika Giménez y José Serra, delegada y pro secretario del Sindicato Unión de Obreros y Empleados Municipales respectivamente, quienes informaron de la situación actual de la dependencia y presentaron un proyecto a los ediles.
En este marco, los agentes municipales comunicaron a los concejales que la gestión actual de Daniel Giacomino, ha reducido a un cuarto de lo que anteriormente tenían el presupuesto del área, es decir que lo han reducido en un 75%, y que se enteraron de esta situación cuando el mismo ya estaba aprobado y no había más nada que hacer.
Por otra parte informaron que no tienen un Director Técnico, es decir especializado en farmacia, responsable, sino que hay una bioquímica, llamada Natalia Rocha, que firma la garantía de la producción, pero no debería hacerlo.
En tanto, los invitados contaron, al pasar, que hace cuatro meses cuentan con un aparato de última para el control de calidad, y que no lo pueden utilizar por falta de capacitación del personal.
Por otra parte Giménez y Serra manifestaron que, dadas las precarias condiciones laborales en que trabajan, vienen sufriendo una pérdida constante del personal, siendo ya 7 los cargos que se han retirado en lo que va del año.
También explicaron que tienen capacidad e infraestructura para que se desempeñaran entre 60 o 70 personas en dos turnos, sin embargo actualmente cuentan sólo con 17 personas, de las cuales seis son profesionales.
Asimismo notificaron que se encuentran produciendo medicamentos que debería estar proveyendo el Plan Remediar, y que están incluidos en el presupuesto del mismo.
La propuesta que los representantes de farmacéuticos municipales acercaron ayer a los ediles establecería la posibilidad de crear agrupamientos propios, ya que no hay ninguno en la actualidad que sea exclusivo de estas de actividades de tipo industrial.
En este sentido, buscan instaurar la obligatoriedad de que las decisiones técnicas sobre la producción de medicamentos estén separadas de las decisiones políticas, y qiue sean efectuadas por técnicos con conocimientos y experiencia en las tareas desarrolladas dentro de la planta.
Además proponen que los cargos de jefaturas sean concursados, por un período de cinco años, e impulsar las capacitaciones técnicas y profesionales del personal.
Por lo tanto, como mínimo los trabajadores deberían contar con el nivel secundario finalizado, cuestión que en la actualidad no rige.
En adhesión, solicitan que se reconozca el carácter insalubre de sus tareas, “no solo por el nivel de desarrollo técnico, sino también por la falta de aplicación de los conocimientos actuales que permiten producir minimizando los riesgos para los trabajadores”.
Dicen, al respecto, que reciben algunas bonificaciones en este sentido, pero que necesitan que sean establecidas por ordenanza, para que tengan carácter obligatorio y que trasciendan los deseos de la gestión de turno.
“El objetivo de esto es que la dirección técnica de la producción se pueda mejorar, lo que aumentaría la calidad de salud de los vecinos” explican, y agregan que las condiciones actúales llevan a que un blíster de cualquier remedio producido por ellos cueste más a una persona que cualquier alternativa producida por laboratorios privados.
Finalmente recalcan: “estas medidas las necesitamos con carácter de urgencia, es necesario que el Concejo Deliberante y el Ejecutivo asuman una mejor política de salud”.