Quieren garantizar la educación en las cárceles
Los diputados nacionales Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Adriana Puiggrós (FPV) presentaron un proyecto de ley para garantizar la escolaridad obligatoria y el acceso a la educación de todas las personas privadas de su libertad.
"El proyecto pretende estimular el interés de los reclusos por el estudio, permitiéndoles mejorar su situación procesal a partir de sus logros académicos, premiando su esfuerzo e incentivando al resto a seguir su ejemplo", reflexionó Gil Lavedra, a través de un comunicado.
Además, la iniciativa pretende "favorecer el control por parte de la sociedad civil y el poder judicial" y lograr que "en un plazo de dos años todos los establecimientos del sistema penitenciario cuenten con los espacios y programas de estudio necesarios".
"Las experiencias existentes demuestran que la enseñanza y capacitación en las cárceles disminuye sensiblemente el nivel de reincidencia y aumenta las posibilidades de reinserción social", afirmó Gil Lavedra.
El proyecto de autoría de Puiggrós y Gil Lavedra lleva la firma también de los diputados Oscar Aguad, Ricardo Alfonsín, Horacio Alcuaz, Miguel Bonasso, Raúl Enrique Barrandeguy, Jerónimo Vargas Aignasse, Stella Maris Leverberg, María Inés Piltatti Vergara y Viviana Mónica Damilano Grivarello.
La iniciativa tuvo su punto de partida en el hecho de que, según el informe de 2007 del Sistema Nacional de Estadística sobre Ejecución de
"Los internos con estudios primarios incompletos ascendían a 11.410 y 2.910 no habían recibido ningún tipo de instrucción", agregaba el informe.
También el documento hacía mención a que 24.525 reclusos no tenían "oficio ni profesión" y que 36.801 presos no participaban de ningún programa de capacitación laboral.
Gil Lavedra resaltó que, de acuerdo con el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, "el nivel de reincidencia supera ampliamente el 40 por ciento" de la población carcelaria, entre reincidentes y reiterantes.
Sin embargo, "la situación se modifica sensiblemente en aquellos establecimientos donde existen programas educativos", como por ejemplo el implementado en la cárcel de Villa Devoto, que registra una "tasa de reincidencia de los internos que asistieron a cursos universitarios de un nivel inferior al tres por ciento".