Imputan a dos ex-jueces
Los ex jueces y actuales camaristas Luis Miret y Otilio Romano quedaron ayer imputados por la justicia federal en Mendoza, acusados de prevaricato y por no promover la investigación de casos sobre desapariciones y otros delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar.
Voceros del ámbito judicial informaron que el juez federal Walter Bento firmó la resolución de imputación a Miret, Romano y otros ex funcionarios judiciales "en respuesta al requerimiento presentado el mes pasado por el fiscal Omar Palermo para que sean formalmente acusados".
Miret también está siendo investigado por el Consejo de
El camarista daba clases sobre derechos humanos en
El mismo Consejo Superior de la universidad estatal debió reincorporarlo como docente por una resolución del conjuez Luis Santamaría, medida judicial ayer objetada por estudiantes y docentes.
En ámbitos judiciales, se considera "liviana la situación de Miret” respecto del otro camarista involucrado, Otilio Romano, a quien se imputa como "sospechoso de omisión, sistemática y prolongada en el tiempo, de promover la persecución y la represión por las Fuerzas Armadas y como partícipe secundario en 94 casos de desapariciones, torturas y homicidios".
Esta imputación incluye también a otros ex funcionarios judiciales como "al ex juez Guillermo Petra Recabarren, acusado de no investigar 26 denuncias sobre desapariciones y secuestros y al ex juez Gabriel Guzzo (en grave estado de salud) por un total de 107 similares.
También, afecta la situación del ex magistrado Francisco Lucena Carrillo, "por 20 casos de desapariciones forzadas y torturas por los que nunca inició un expediente".