“Mi Carameloâ€
Gerardo Ricardo Otto, un sobreviviente de la Cárcel de San Martín durante la dictadura militar exhibió un “caramelo”, un papel que utilizaban los presos para comunicarse entre sí y para enviar información a los familiares de los presos políticos, que le envió a su padre el 23 de Febrero de 1977.
En este papel que el padre de Gerardo guardó por más de treinta años y que fue exhibido por primera vez en la audiencia del juicio de ayer, se relatan las condiciones en las que estaban detenidos, las amenazas de muerte a los presos por cada soldado que muriera o si le ocurría algo a Jorge Rafael Videla en su visita a Córdoba y el pedido expreso de hacer conocer estas situaciones en todos los lugares posibles.
La nota decía “el 23 de febrero a la noche sacaron a un preso de cada pabellón y se les comunico que por cada bomba que se ponga van a matar 10 de nosotros y que si a Videla le pasa algo cuando venga la fiesta nacional del trigo en leones nos iban a matar a todos”.
“En 1976 hicieron una amenaza parecida y la cumplieron al pie de la letra. Comuniquen esto a los familiares de presos políticos, a la iglesia, a Primatesta, y al consulado alemán para lograr el apoyo internacional”.
Para comprobar que el mensaje había llegado Otto le pide a su familia que le enviaran a la cárcel “un desodorante, un jabón Rexina, un calzoncillo, exclusivamente”.
En referencia a lo que estaba sucediendo en la cárcel el papel explicaba que “salimos una vez por día al baño cinco minutos y donde tendría que haber cuatro personas hay ocho todas amontonadas”.
Finalizando la nota, Otto escribe en idioma Alemán para que sus padres supieran que se trataba de él “saludos para papa, mama, Irma, Peter (su hermano), Gloria (su cuñada), Numa (su perra) y todos”.
El texto fue transcripto por un preso común que agregó a la nota original un pedido de dinero, como si fuera del propio Otto, de una suma de 300 mil pesos moneda nacional para en teoría cubrir los gastos que produciría este tipo de comunicación en el futuro.
D´Aloia en la UP1
Por otra parte por primera vez un testigo ubicó a Francisco Pablo D´Aloia en la Unidad Penitenciaria Nº 1 como se denominaba a la cárcel San Martín durante la dictadura militar.
Otto conoció a D´Aloia en el Liceo Militar en donde compartió cinco años de estudios. Al ingresar a la UP1 el teniente se le acercó rodeados de suboficiales a la celda en donde se le encontraba y le preguntó ¿que haces acá?, me trajeron respondió Otto.
Asesinatos de Presos
Otto relató las instancias de lo que sucedió durante la requisa general que terminó con el crimen de Raúl Augusto Bauducco en el patio de la cárcel; el día que retiraron a Miguel Hugo Vaca Narvaja, Arnaldo Iginio Toranzo y los hermanos Gustavo y Eduardo De Breuil que luego fueron asesinados en un fraguado intento de fuga y como los militares detuvieron y extorsionaron a Jaime Lokman para robarle su patrimonio.
También relató que a Cristian Funes, otro de los detenidos de la cárcel, primero fue amenazado y al día siguiente fue retirado de su celda, “me dio un abrazo, saludo a los demás y se fue” dijo Otto. Esa tarde los presos comunes escucharon que en un intento de fuga había muerto junto a Marta Rosetti de Arquiola.
Gerardo Ricardo Otto fue detenido por personal civil el 22 de mayo de 1976 cuando tenía veinte años. Fue trasladado a la Dirección de Informaciones de la Policía de Córdoba durante la dictadura militar, la temible D2, en donde producto de las torturas que le realizaron le provocaron una grave lesión en el tobillo.
Un día cuando no estaban los militares en la cárcel los guardia cárceles lo llevaron a la enfermería donde pudieron limpiarle la herida y brindarle atención médica con lo que con el tiempo pudo salir adelante.