Justicia cobarde
Tras conocerse la condena a perpetua a ambos represores por la desaparición del ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse, en 1976, se conoció la decisión, también, por parte del tribunal de mantener la prisión domiciliaria, es decir, de que vuelva al Country.
Los incidentes ocurrieron a raíz de la decisión de la Justicia de no condenar a los represores a cumplir la pena en cárcel común. Manifestantes de partidos de izquierda voltearon las vallas que rodeaban los Tribunales y arrojaron piedras contra los efectivos de Gendarmería, que respondieron lanzando gases lacrimógenos.
Luciano Benjamín Menéndez volvería a Córdoba la semana próxima y será alojado nuevamente en Bouwer, ya que la Justicia cordobesa así lo dispuso en la condena por la “Causa Brandalisis”. Sin embargo, otras versiones periodísticas sostienen que debería quedar encarcelado en una dependencia militar de Tucumán.
La Justicia de Tucumán no tuvo la decisión cobarde –por no decir temeraria- de enviar a cárcel común a un verdadero genocida como Bussi, como sí la tuvo la de Córdoba para con el “Cachorro” en el juicio que se ventiló en nuestra provincia semanas atrás.