La Intérprete

18/08/2010
Nacionales - Matrimonio Igualitario
alternative
Una jueza pampeana pidió licencia y evitó casar a una pareja gay. Apenas sancionada la ley de matrimonio igualitario, Marta Covella había advertido que no casaría homosexuales porque "Dios no lo aprueba"
La jueza de Paz de General Pico que rechazaba los casamientos entre parejas homosexuales, Marta Covella, pidió licencia y evitó así celebrar ayer el primer casamiento entre personas del mismo sexo en la provincia, donde otras dos contrajeron casamiento, y el trámite estuvo a cargo de un suplente.

 

La funcionaria, que había advertido que no casaría homosexuales porque "Dios no lo aprueba", pidió licencia tras comunicar su decisión a los contrayentes y al delegado del Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo local, Santiago Ferrigno, quien asistió como invitado.

 

El primer casamiento homosexual en la provincia, donde otras dos parejas contrajeron matrimonio, se hizo entre Alberto Peralta y Oscar Omar García López tras 27 años de relación, y estuvo a cargo del suplente de Covella, Marcelo García Mossman.

 

De ese modo, la jueza de Paz, quien después de manifestar su oposición a realizar casamientos homosexuales pidió disculpas y aseguró haber "reflexionado", evitó sanciones que fueron advertidas desde el gobierno provincial y el Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y Racismo local.

 

El titular del Inadi sostuvo que "la decisión (de la jueza) no fue oficial y sólo presentó licencia, dado que negarse constituiría una desnaturalización de la objeción de conciencia".

 

Ferrigno explicó, en ese sentido, que "esa hipotética negativa de la jueza a tramitar el matrimonio a dos personas del mismo sexo, afectaría los derechos personales de estos consagrados por la ley".

 

La jueza Covella había afirmado en declaraciones a la prensa que creció "leyendo la Biblia" y manifestó que "en base a lo que aprendí sé lo que Dios piensa: Dios ama a toda la gente pero no aprueba las cosas malas que hace la gente y una relación entre homosexuales es malas.

 

Ya que la jueza sabe lo que Dios piensa y pretende interpretarlo, sería muy sano para la sociedad argentina que fuera a discutir personalmente con él todas sus ideas.