Testigo acusó de "soplones†a gremialistas y civiles
Un hombre que estuvo detenido siete meses en 1976 acusó ayer de "soplones” a algunos de sus pares gremialistas y vecinos de la sociedad civil de aquella época, por haber ayudado a detener, torturar y desaparecer personas, delitos de lesa humanidad por el cual se juzgan en esta ciudad a cuatro ex policías y militares.
Durante su declaración de más de tres horas, Hugo Adelmo Riera relató los castigos y golpizas a los que fue sometido en el Cuerpo de Infantería, donde fue detenido el 12 de abril de 1976 junto a su esposa embarazada y un hijo de un año y medio de edad, y luego en la ex Departamental (hoy el Palacio de Tribunales).
En su relato, el ex secretario de ATE contó las condiciones infrahumanas que debió soportar durante su detención en San Rafael, donde dijo haber dormido sobre bolsas de cemento vacías, secado el piso inundado arrastrándose con sus ropas y ver como le hacían el submarino húmedo a sus compañeros.
Asimismo, acusó de "soplones" a algunos gremialistas mendocinos y vecinos de la sociedad que colaboraron con los militares para aportar datos de personas.
"Fueron unos soplones y algunos hasta se fueron ofreciendo para cubrir cargos" como el que luego consiguió quien fuera intendente de San Rafael en 1982, Chafi Félix.
"No concibo que un ser humano se regocijara con las armas golpeándonos", le dijo Riera a los miembros del Tribunal II de Mendoza que investigan desde el 1 de julio pasado a las desapariciones de los ex miembros de
Por estas cuatro desapariciones sin vida están imputados Raúl Ruiz Soppe, quien era jefe de
Los cuatro menos Egea, quien está libre y acusado por falsificación de firmas, están detenidos en la cárcel local e imputados por `Privación ilegítima de la libertad, Imposición de tormentos agravados, Homicidio calificado por alevosía y Asociación ilícita.
En tanto Martín Mússere, quien era el enlace entre
"Toda esa gente me arruinó la vida, no creo que me lo haya merecido por ser gremialista y por luchar por la igualdad ya que nunca tuve armas", le aseguró los jueces.
Riera fue el testigo más contundente de la jornada, en la que se retomó el debate oral y público luego de cinco días de receso.
A él se le sumaron las declaraciones de otros tres ex policías que volvieron a asegurar lo que todos dicen: que en San Rafael "no hubo guerrilleros ni montoneros armados", sino sólo "personas que pensaban distinto al gobierno a los que se los consideraba el enemigo", tal como dijo el ex policía Pedro Carrió López.
En su testimonio pidió "que se sepa el paradero de los compañeros desaparecidos", aunque aclaró que "mi prisión y mis golpizas no son ni el uno por ciento de lo que seguramente sufrió esa gente".