No pueden frenar la venta

17/08/2010
Municipales - Concejo Deliberante
alternative
Los ediles analizaron ayer la comercialización de los terrenos del ex mercado de abasto. Todos los bloques opositores rechazaron la venta, sin embargo no pueden evitarla

Todos los bloques del Concejo Deliberante, a excepción del giacominismo, se manifestaron ayer por la tarde en contra de la venta de los terrenos del ex mercado de abasto, llevada a cabo por el intendente, Daniel Giacomino, para financiar la construcción de la nueva sede del cuerpo legislativo municipal.

Sin embargo, también coincidieron en que no cuentan con las herramientas para  frenar la venta ya efectuada por el jefe comunal, respaldado con la firma de sus secretarios.

De cualquier manera, consideraron relevante dar un mensaje político a la sociedad, donde den a conocer su rechazo a esta operación, lo que tal vez genere un replanteamiento por parte del ejecutivo.

Es por ello que analizaron ayer la posibilidad de realizar un proyecto de declaración, donde se expliciten todas las razones por las cuales no están de acuerdo con la venta del terreno en estos términos, y en segundo lugar un proyecto de resolución mediante al cual se solicite al Departamento Ejecutivo Municipal que se abstenga de avanzar con la operación.

Los decretos firmados por el intendente que autorizan la venta directa de los predios a la empresa Oresti SRL fue remitido al Concejo Deliberante tras ser rechazado en dos oportunidades por el Tribunal de Cuentas, y ayer por la tarde fue abordado por primera vez en la Comisión de Legislación General del cuerpo.

Si bien hay puntos en que los ediles no logran ponerse de acuerdo, como la correspondencia o no de expedirse sobre el expediente, todos estuvieron de acuerdo en el rechazo a la manera en que el ejecutivo concretó la venta y la necesidad de efectuar nuevamente el proceso licitatorio. También denunciaron el bajo precio en el que fueron tasados, y en la necesidad de expresar estas críticas a la sociedad.

En este sentido desde el Frente Cívico y Social tildaron la transacción de “un negociado” entre el intendente y el particular, y expresaron que, si todos coinciden en que los predios se podrían haber vendido mejor, y que evidentemente va a tener consecuencias negativas para los ciudadanos, es imperioso rechazarlo de alguna manera.

Por otra parte desde la Unión Cívica Radical se manifestaron muy disgustados por un añadido del viceintendente, Carlos Vicente, al expediente, y señalaron que no correspondía de ninguna manera, y que el funcionario estaba aprovechando la oportunidad con fines de salir favorecido políticamente.

Con respecto a los decretos los radicales no se mostraron tan seguros sobre la correspondencia de archivarlos o expedirse sobre ellos, pero sí apoyaron la iniciativa de generar un proyecto de declaración para comunicar sus críticas, y uno de resolución donde se solicite al ejecutivo que se abstenga de finalizar la venta.

En tanto, desde el Movimiento de Acción Vecinal admitieron que todo lo que hizo el intendente, si bien es criticable en términos políticos, es legalmente correcto, y que aunque los ediles se manifiesten sobre el hecho, esto no va a tener consecuencias jurídicas sobre el hecho, ni se podrá tampoco frenar la transacción.

 

En la difícil tarea de defender su fuerza política, el presidente del giacominismo en el concejo, Gustavo Barrionuevo, rechazó terminantemente que se trate de un negociado, y con respecto a las posibilidades de comenzar acciones judiciales al respecto expresó que si los otros ediles “no tienen los huevos para hacerlo, es una cuestión meramente política”.